"El 90% de los titulares de participaciones preferentes, unos 160.000 clientes, han aceptado las nuevas condiciones para esta inversión", aseguró Juan María Nin. "Toda adaptación provoca costes de rozamiento", explicó el directivo, al reconocer las reclamaciones por los cambios en la retribución y período de esta inversión. "Tendrán más interés y liquidez", se comprometió.