La economía británica sigue sin mostrar signos de recuperación, pese a los recortes del Gobierno de David Cameron. El paro, uno de los indicadores del actual deterioro, volvió a subir en noviembre. La tasa se sitúa en el 8,4%, frente al 8,3% del mes precedente, siendo la más elevada de los últimos 17 años. La cosas van peor de lo que habían pronosticado los economistas y en estos momentos hay 2,68 millones de británicos