El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se encuentra reunido desde las diez de la mañana con 44 grandes empresarios españoles y el presidente de la CEOE, Joan Rosell, para explicarles las medidas del pacto del euro, entre ellas el plan para hacer aflorar la economía sumergida. Los representantes de las 44 empresas más importantes de España han ido llegando en sus coches al Palacio de la Moncloa, en cuyos jardines han sido recibidos por los responsables del servicio de protocolo de la Presidencia del Gobierno, que les han acompañado hasta el salón de columnas donde se celebra la reunión. Poco después de las 09:30 horas han empezado a llegar los empresarios y uno de los más madrugadores ha sido el presidente de ACS-Dragados, Florentino Pérez, también de los primeros en someterse a los flashes de los medios gráficos que han recogido la llegada. Poco después ha entrado el presidente de la CEOE acompañado de Isidro Fainé, presidente de La Caixa; César Alierta (Telefónica); Isidro Álvarez (El Corte Inglés); José Manuel Lara (Planeta), José Manuel Martínez (Mapfre); Pablo Isla (Inditex); Rodrigo Rato (Bankia) y Petra Mateos-Aparicio (Hispasat), entre otros. Todos han saludado a los representantes de los medios gráficos y alguno, como el presidente del Banco de Santander, Emilio Botín, se han entretenido algo más y ha comentado a los fotógrafos y cámaras de televisión que se alegraba de volverles a ver y que hoy hacía menos frío que la última vez, el 27 de noviembre, cuando Zapatero les citó en La Moncloa para abordar las medidas contra crisis económica. El vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha llegado al Palacio a las 09:55 horas, para incorporarse a una reunión en la que también participa, por parte del Ejecutivo, la vicepresidenta económica, Elena Salgado. Luis Fernando Rivero (Sacyr-Vallehermoso) ha sido uno de los últimos en llegar al Palacio de la Moncloa. A la reunión de hoy Zapatero ha convocado a trece empresas más que en el encuentro del 27 de noviembre. Está previsto que, una vez termine la cita, comparezca ante la prensa un miembro del Ejecutivo, y no se descarta que, como ocurrió en noviembre, lo haga el propio Zapatero.