La gendarme de la política económica europea, Angela Merkel (también cancillera alemana), tuvo ayer un golpe de comicidad involuntario. Con la crisis, dijo, "la forma de pensar de muchos países ha cambiado". ¿Cuáles? Pues ya se sabe: Grecia, Irlanda, Portugal y España. ¡Qué oportuno que nos vuelva a asociar con este grupo, ahora que los mercados dejan de hacerlo!

Lo más gracioso es que, así dicho, parece que este grupo de países han cambiado su forma de ver el mundo tras un introspectivo ejercicio de meditación. Menos mal que no nos dejó en esa idea errónea. "Creo que hemos ayudado mucho a lograr todo eso", afirmó en alusión al papel de Alemania y, en el fondo, al suyo propio.

Lo que está claro es que los alumnos que atendieron y se aplicaron en las lecciones de la maestra están hoy más cerca de pasar el curso. España se ha alejado claramente esta semana del pelotón de los torpes gracias a las duras reformas y ajustes impulsadas por el Gobierno. El selectivo Ibex 35 ha repuntado el 3,69% en las sesiones, pese a caer ayer el 0,42% (primer retroceso tras seis subidas) y cerrar en los 10.710,4 puntos.

Incluso la temida prima de riesgo --diferencia de rentabilidad entre el bono estatal a diez años y el alemán de referencia en la compraventa entre inversores, indicador del riesgo de impago percibido por el mercado-- bajó hasta los 189 puntos básicos. Y ello a pesar de que la rentabilidad del portugués sigue por encima del 8%, una nivel insostenible que aboca al país al rescate europeo.

Pero no nos relajemos, que los riesgos de recaída son grandes en esta pista de hielo que son los mercados. Decía estos días un alto mandatario europeo que los mercados miran con mejores ojos a España, pero que una debacle de una caja podría tirarlo todo al traste. Y cuidado, porque lo de la CAM pinta muy mal. Tampoco nos viene bien que el pacto para mejorar el fondo de rescate no termine de aprobarse. Merkel quiere más ajustes y Zapatero se los ha prometido.

En cualquier caso, los mercados siguen sumergidos en una alegría inconsciente, viendo la que cae. Algunos expertos están sorprendidos, pero reconocen que todo apunta al alza.