Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol | Mundial 2026

La segunda estrella de la selección española ilumina Las Tendillas en Córdoba

Los cordobeses se echan a la calle para celebrar el segundo Mundial de España en una noche de abrazos, lágrimas y emoción que dieciséis años después vuelve a quedar para la historia

Córdoba celebra en Las Tendillas el triunfo de España en el Mundial

Víctor Castro

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
María Canales

María Canales

córdoba

Córdoba es una fiesta. Y con razón. La selección española ha conquistado la Copa del Mundo dieciséis años después. Camisetas, banderas y bufandas llenan Las Tendillas al grito de «¡Viva España!». La emoción está a flor de piel: grupos de amigos celebrando, otros llorando de emoción sin creerse aún que el combinado rojo ha conseguido la segunda estrella. La noche es larga, y no es para menos.

Hay noches que no terminan cuando el árbitro señala el final del partido. Hay noches que empiezan justo ahí. Cuando el colegiado decretó el final del encuentro y confirmó el 1-0 de España sobre Argentina, Córdoba estalló. Desde los balcones comenzaron a escucharse los primeros gritos. Los bares se vaciaron en cuestión de segundos. Las bocinas empezaron a sonar por toda la ciudad. Y el destino de todos parecía el mismo: Las Tendillas.

Un solo grito

La plaza se llenó en apenas unos minutos. Llegaban familias enteras envueltas en la bandera rojigualda, jóvenes con la camiseta de la selección al cuello y niños subidos a hombros de sus padres sin entender del todo por qué aquella noche era distinta, aunque sabiendo que estaban viviendo algo que recordarían toda la vida.

«¡Yo soy español, español, español!», coreaban cientos de gargantas al unísono. Desde el otro extremo de la plaza respondían con un «¡Campeones, campeones, oe, oe, oe!». Entre ambos cánticos, un tercer grito se abría paso con fuerza: «¡Que viva España!».

Las Tendillas dejó de ser una plaza para convertirse en un abrazo colectivo. Desconocidos chocaban las manos, se abrazaban y se fotografiaban juntos. Durante unos minutos no importaban los nombres. Bastaba una bandera sobre los hombros para sentirse parte de la misma familia.

Espectaculares imágenes de la multitudinaria celebración en Las Tendillas por la victoria de España en el Mundial

Manuel Murillo

El gol que ya es eterno

Bastó un gol. El de Ferrán Torres. Un tanto que ya forma parte de la historia del deporte español y que provocó un rugido imposible de describir. Cada vez que las televisiones de los bares repetían la jugada, la plaza volvía a celebrar el gol como si acabara de producirse. «¡Ferrán, Ferrán!», gritaban algunos aficionados mientras otros levantaban las bufandas al cielo.

Dieciséis años después de aquel inolvidable tanto de Andrés Iniesta en Johannesburgo, otra generación ya tiene su momento para contar. Muchos de los que anoche celebraban en Las Tendillas apenas eran unos niños en 2010. Algunos ni siquiera habían nacido. Ahora eran ellos quienes lideraban la fiesta.

¡España, campeona del mundo! Córdoba celebra en Las Tendillas el triunfo ante Argentina

Celebración de la victoria en Las Tendillas / Víctor Castro

Una noche para quedarse

Las banderas y camisetas teñían de rojo el cielo de Córdoba. Los coches avanzaban lentamente por Claudio Marcelo y Ronda de los Tejares haciendo sonar el claxon sin descanso. Desde las ventanillas ondeaban banderas mientras los ocupantes recibían los aplausos de quienes llenaban las aceras.

Había lágrimas, pero eran de felicidad. Amigos que se abrazaban durante varios minutos. Padres señalando a sus hijos una plaza que ellos mismos ya habían visto rebosar de alegría dieciséis años atrás. «¡Esto es historia!», gritaba un aficionado con la voz rota. Otro respondía: «¡Hoy nadie duerme en Córdoba!».Y seguramente tenía razón.

Porque algunas victorias duran más de noventa minutos. Otras permanecen toda una vida. Esta será una de ellas. Dentro de otros dieciséis años habrá quien responda a la misma pregunta de siempre -«¿Dónde estabas cuando España ganó el Mundial?»- hablando de un gol de Ferrán Torres, de una bandera sobre los hombros y de una plaza llamada Las Tendillas que, una vez más, volvió a ser el corazón de la alegría de todo un país.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents