Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Baloncesto

Pedro Calles: “Ni en mis mejores sueños hubiera imaginado lo que ha pasado en la final”

El entrenador cordobés, nuevo campeón de la liga alemana con el Alba Berlín, pide a los rectores del Coto Córdoba que “haya estabilidad y continuidad en el proyecto”

Pedro Calles, durante un encuentro.

Pedro Calles, durante un encuentro. / Alba Berlín

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Antonio Raya

Antonio Raya

Córdoba

-¿Cómo ha vivido la celebración por el título de liga?

-Han sido unas sensaciones muy bonitas porque teníamos mucha gente joven. Para muchos, era la primera vez que lo que lo conseguíamos. La verdad es que he querido vivir el momento, ser yo mismo. Lo bueno es que el grupo humano, durante todo el año ha sido magnífico. Me he ido dando cuenta durante la temporada de que lo que pasaba en la pista, mucha culpa, era fruto del carácter y de la calidad humana que había en el grupo.

-Las tres eliminatorias por el título las ha ganado el Alba Berlín en el quinto partido, ¿tan igualadas han sido?

-Ha sido una competición muy igualada. Ya la liga regular lo fue. Nosotros, es cierto que quedamos segundos, pero empatados a puntos con el tercero, el Bamberg, al que solo superamos por el coeficiente particular. Por lo tanto, el margen entre el segundo y el tercero era mínimo. Quitando al Bayern de Munich, que dominó la liga regular, no había una gran diferencia entre el segundo, el tercero o el sexto. Los play off, sobre todo por nuestra parte, así lo han reflejado.

-¿Cómo sabe ganarle una final de liga a un equipo de Euroliga como el Bayern, en su casa y en el quinto partido?

-Si a mí me dicen antes de la final, Pedro, escribe como quieres que pase, ni en mis mejores sueños o visiones habría llegado a algo tan cercano a lo que realmente ha pasado. Era el quinto partido de la final, fuera de casa, contra el Bayern de Munich, con mucha diferencia el máximo favorito, por ser un equipo de Euroliga y por su presupuesto. Yéndonos también al descanso vente abajo. Creo que es difícil imaginárselo un poco tan épico. O sea, ha sido brutal. La verdad es que la sensación cuando se pitó el final del partido fue brutal.

Pedro Calles, en una sesión de vídeo.

Pedro Calles, en una sesión de vídeo. / Alba Berlín

-¿Qué le dijo a sus jugadores al descanso al estar a 20 puntos de su rival?

-Aunque suene a cliché o un poco repetitivo, pues un poco lo de siempre. Lo primero, olvidarnos del resultado, porque yo creo que estábamos un poco maniatados y teníamos demasiada presión por encima de nuestros hombros. Éramos jóvenes, para muchos jugadores era la primera vez que se encontraban en ese tipo de escenario. Yo veía que el equipo no estaba jugando el baloncesto que éramos capaces de jugar. Intenté quitarles la presión del resultado. Por otra parte, independientemente del resultado, lo que no podíamos traicionar era nuestra identidad, nuestro modelo de juego. Eso fue un poco lo que se compartió en el vestuario. Es cierto que, cuando entré al vestuario, no vi caras derrotadas, porque ya nos habíamos visto en situaciones complejas. Ya nos habíamos visto en situaciones de ganar o perder y si pierdes te quedas fuera. Sentí que el grupo quería seguir intentándolo. ¿Me imaginaba que íbamos a ser capaces de conseguirlo?, pues bueno, es que ni me lo planteaba. Lo que quería era mostrar una mejor versión a la de los primeros 20 minutos.

-Para el Alba Berlín, un club habituado a ganar pero que llevaba varios años sin conseguirlo, ¿qué ha supuesto este título?

-Lo primero es que no es fácil ganar títulos. Eso, unido a distintos factores, había provocado que en los últimos dos o tres años, pues el club no estuviera al mismo nivel que en los anteriores. Quizás de puertas para afuera, la mayor evidencia es la salida de la Euroliga y sus consecuencias. El Alba llevaba arrastrando dos o tres años, manteniendo la filosofía, manteniendo la cultura, manteniendo la identidad, pero sin alcanzar quizás los mismos éxitos que a lo largo de su historia. No nos imaginábamos que esta temporada, porque se habla del título de liga, por supuesto, porque es de lo que hay que hablar, porque es lo que toca, pero es que también llegamos a jugar la final de la Copa, que por una posesión no la ganamos, además con lesionados en el fin de semana de la Copa. Estuvimos ahí para ganarla. Con lo cual, el año ha sido muy satisfactorio. No nos pensamos que en un proceso de reconstrucción, tan pronto fuéramos a alcanzar resultados.

-¿Qué supone ganarle una final a un entrenador con tanto nombre como Pesic?

-Eso también se le suma a lo que estoy viviendo. Ya antes de empezar a jugar la final pensé que, pasara lo que pasara, iba a ser el entrenador rival en los últimos partidos de la carrera de Svetislav Pesic, ya que se iba a retirar tras la final. Para mí, eso era un orgullo, y lo reconozco que era un orgullo. Y, bueno, si encima he tenido la suerte, de que nos hayamos llevado la victoria en este play off, pues imagina. Han sido una combinación de factores, una cantidad de ingredientes difíciles de mejorar, la verdad.

-Ya estuvo muy cerca de ganar la Copa y de eliminar al Unicaja en Europa, así que, ¿qué aprendió su equipo de esos partidos?

-Lo que aprendimos fue a competir. Precisamente, ante el Unicaja, aquí en Berlín llegamos a perder de 16 pero volvimos a seguir compitiendo y no bajamos los brazos hasta forzar la prórroga. Eso que ha pasado, se ha repetido muchas veces. Unas veces hemos conseguido llevarnos la victoria y otras veces no, pero nunca hemos bajado los brazos. Y en esta serie de play off, pues, hemos tenido la suerte de que durante los quince partidos, que se dice pronto, en un mes casi, hemos estado cinco veces jugándonos el partido en la última posesión. Haber superado exitosamente cinco veces partidos así en un mes, pues, te da mucha confianza de que eres capaz de sacar situaciones al límite. Ese ha sido un poco el crecimiento del equipo a lo largo de la temporada.

-¿Cómo va el planteamiento de la próxima temporada?

-Lo que estamos hablando es disfrutar en estos días. Lo siguiente es seguir trabajando y construyendo el proyecto que nos propusimos cuando vine aquí el año pasado. Estoy muy contento en Berlín, con el Alba, y soy un afortunado de estar trabajando al lado de un director deportivo como Himar Ojeda, que es un gran director deportivo, su carrera así lo dice, y también a nivel personal, a nivel humano, me está dando un gran apoyo y es un gran factor para que esté a gusto aquí.

-Tiene a un cordobés en su cuerpo técnico, el jarote Pepe Silva, ¿cuál es su función?

-No nos conocíamos previamente. Es licenciado en INEF. Hizo su carrera por otras vías, por así decirlo. Desde el 2016 está aquí, en Berlín, en el Alba. Su función es la de preparador físico y dirige el Departamento de Rendimiento del club, no solo la preparación física del primer equipo, sino que también es el encargado de dirigir toda la preparación física de las categorías inferiores y de coordinarlo todo. También, al ser español, al ser cordobés, a nivel humano y en lo personal, pues también es un apoyo, porque son muchas las horas que pasas con el cuerpo técnico, muchos viajes, mucho sufrimiento, y, bueno, tener un cordobés al lado también ayuda a gestionar esos momentos.

Pedro Calles celebra una jugada.

Pedro Calles celebra una jugada. / Alba Berlín

-El Coto ha subido a la Primera FEB y José Antonio Santaella ha ganado la liga mexicana femenina por segundo año seguido, ¿cómo valora estos éxitos?

-Pues, contento por José Antonio Santaella, muy contento, y por el baloncesto cordobés con el Coto, pues también. Volver a la LEB Oro, que ha sido, yo creo que la categoría donde el baloncesto cordobés se asentó unos años, hace ya mucho, más de 20 años, y dio unas buenas alegrías. Cuando era un chavea, por aquel entonces con 14, 15 o 16 años, iba a los partidos. Me alegro mucho de que poco a poco se vaya recuperando. Para mí, lo más importante es que haya estabilidad y continuidad en el proyecto y que poco a poco se vaya forjando y creciendo el baloncesto cordobés a nivel profesional. La contratación de un entrenador como Gonzalo Rodríguez, con una amplia trayectoria como entrenador ayudante en el Obradoiro en la ACB, es un buen paso. Desearle todo lo mejor al Coto y a Paco Zafra, que está al cargo de la dirección deportiva.

-Hay muchos entrenadores españoles en Alemania, ¿qué valoran en ustedes?

-La alemana es una liga muy abierta e internacional. Creo que es la liga europea con un mayor número de nacionalidades a nivel de entrenadores. De memoria te digo que hay tres o cuatro entrenadores alemanes y otras siete u ocho nacionalidades distintas en los 18 equipos que componemos la liga. En años anteriores, el baloncesto yugoslavo o el americano eran los principales países que traían técnicos. Poco a poco, llegadas como la de Andrea Trinchieri, el italiano, o la de García Reneses, el español, fueron consolidando otra metodología. Este año hemos sido cuatro los españoles, pues también estaban Jesús Ramírez e Isra González y ha desembarcado Ramón, mi buen amigo Ramón Díaz, en Braunschweig con lo cual, pues sí, somos ya unos cuantos. Entiendo que la metodología y la capacidad de trabajo se nos valora. Aquí están siendo muchos los entrenadores españoles que están encontrando su sitio.

-Se valora tanto al entrenador español en Alemania que hasta el seleccionador, Álex Mumbrú, es español, ¿se ve algún día de seleccionador alemán?

-Pues mira, igual que te he dicho que ni en mis mejores sueños hubiera imaginado lo que ha pasado en la final, ahora mismo no me lo planteo, no he soñado con eso. No soy mucho de sueños, simplemente de hacer mi trabajo. No me he planteado nunca el tema de las selecciones a día de hoy.

Tracking Pixel Contents