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Fútbol | Tercera RFEF

El Ciudad de Lucena prolonga su fiesta: el ascenso se convierte en un clamor que toma la calle

La ciudad arropa al equipo celeste en una segunda jornada de celebraciones entre ofrendas, emoción institucional y una Plaza Nueva entregada

Miguel Heredia

Miguel Heredia

Córdoba

Más de 24 horas después del estallido inicial, Lucena seguía celebrando como si el tiempo se hubiese detenido en el instante exacto del ascenso. El eco del logro del Ciudad de Lucena -ese salto a Segunda Federación tras seis intentos frustrados- no se apagaba. Al contrario: crecía. Se expandía por cada rincón de la localidad, donde el celeste seguía dominando el paisaje, desde las calles hasta el ánimo colectivo.

La fuente del recinto ferial aún conservaba el rastro de la primera gran noche. El pavimento, las banderas improvisadas, los balcones y el propio aire parecían teñidos de un sentimiento compartido. En ese contexto arrancó la segunda jornada de festejos, apenas un día después del contundente 5-0 al Tomares que certificó el ascenso y el campeonato del Grupo 10 de Tercera Federación con dos jornadas de margen.

Fe, identidad y pertenencia

El itinerario de la celebración tuvo un marcado componente simbólico. La expedición celeste -jugadores, cuerpo técnico y directiva- inició su recorrido con una ofrenda a Jesús Nazareno, el Señor de Lucena, en la capilla de la Venerable Archicofradía. Un primer alto en el camino cargado de significado para una ciudad donde la tradición y el sentimiento deportivo conviven con naturalidad, máxime en estas fechas.

Desde allí, la comitiva avanzó entre una expectación creciente. Porque, aunque era lunes laborable, Lucena respondió. El ruido de fondo lo ponían los más pequeños, protagonistas involuntarios de una fiesta que también les pertenece. Gritos, aplausos, felicitaciones y cánticos acompañaron cada paso de una caravana que, más que avanzar, parecía ser empujada por la ilusión despertada en torno al club.

La segunda parada llevó al equipo hasta la Parroquia de San Mateo, donde aguardaba la Virgen de Araceli, patrona de la localidad, solemnemente trasladada justo este fin de semana. Otra escena de recogimiento, en la que los protagonistas ofrecieron una vez más su hazaña a la ciudad y sus estandartes emocionales.

El Ciudad de Lucena, en su ofreda a Jesús Nazareno, la primera parada de su segundo día de celebración.

El Ciudad de Lucena, en su ofreda a Jesús Nazareno, la primera parada de su segundo día de celebración. / manuel gonzález

La voz de los protagonistas

El pulso del día también tuvo su reflejo en el Ayuntamiento de Lucena, donde la plantilla fue recibida por la corporación municipal antes de asomarse al balcón para compartir el momento con la ciudad.

El capitán, Alberto García, puso palabras a lo que se respiraba en el ambiente: «Hay mucha felicidad en la calle, es lo que llevamos buscando tanto tiempo».

Más profundo fue el mensaje del técnico, Antonio Jesús Cobos, que contextualizó el logro en clave colectiva tras su segunda campaña en el banquillo del Estadio Ciudad de Lucena: «Hoy estamos finalizando unos días muy especiales para nosotros. No es casualidad de que sea aquí. El equipo de la ciudad de Lucena esté aquí es porque está representando de forma brillante la ciudad. Estamos aquí para celebrar sus éxitos. El haber sido partícipe de todo esto ha sido un privilegio, un placer. En nombre de todos, estamos muy agradecidos por todo lo que en estas horas, después de conseguir el campeonato, se nos está brindando. Esperemos que este escudo sea el de toda la ciudad».

Jorge Torres, presidente del Ciudad de Lucena, recibe obsequios por el ascenso en el Ayuntamiento de Lucena.

Jorge Torres, presidente del Ciudad de Lucena, recibe obsequios por el ascenso en el Ayuntamiento de Lucena. / manuel gonzález

El presidente, Jorge Torres, reforzó esa idea de proyecto sostenido en el tiempo, con un matiz de ambición: «Felicito a los chavales, al cuerpo técnico... Agradezco al Ayuntamiento toda la ayuda que siempre nos brinda. El fin es este, tener al equipo en las mejores condiciones posibles para pelear por lo máximo, ya lo hemos logrado. Hasta que el equipo ascendiera, no iba parar. Y hasta que el club siga creciendo, no voy a parar. Ojalá pronto, muy pronto, estemos poniendo césped natural en el campo, que sería señal de que estemos en otra categoría»,.

Por su parte, el alcalde, Aurelio Fernández, subrayó el impacto social del ascenso: «Ayer nos dieron una alegría enorme. Habéis hecho felices a mucha gente, a todos los aficionados al fútbol, a los que no, también. Es muy importante todo lo que habéis hecho. Al final, las cosas se consiguen. Me alegro mucho por todos, pero, sobre todo, por la gente de Lucena».

La Plaza Nueva, epicentro final

El broche lo puso la céntrica Plaza Nueva. Allí, sobre un gran escenario, el equipo se reencontró con su gente en una celebración ya sin protocolo, donde el fútbol dio paso a la emoción desbordada. La música, los cánticos y la comunión entre plantilla y afición alargaron la fiesta hasta la llegada de la noche. Y todo apunta a que aún quedan algunos días más de festejos...

La Plaza Nueva, abarrotada de lucentinistas en la celebración del ascenso del Ciudad de Lucena.

La Plaza Nueva, abarrotada de lucentinistas en la celebración del ascenso del Ciudad de Lucena. / manuel gonzález

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