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Qué fue de...

Quini, de Fernán Núñez a la gloria europea por el carril de la derecha

El defensa cordobés ha militado en todas las categorías del fútbol español hasta encontrar en Grecia un capítulo final dorado

Quini, con la copa de campeón de la Conference League 2024 lograda con el Olympiacos griego.

Quini, con la copa de campeón de la Conference League 2024 lograda con el Olympiacos griego. / CÓRDOBA

Francisco Merino

Francisco Merino

Nadie podrá decir que lo suyo fue un golpe de suerte, que se lo encontró o se lo regalaron. A Joaquín José Marín Ruiz (Fernán Núñez, 1989) no le faltó ni un paso en una trayectoria profesional que es un monumento a la constancia, una carrera que le ha llevado a conocer los recintos más humildes y los grandes templos del fútbol europeo. Por el carril derecho labró su destino con perseverancia y sensatez, sin dejarse llevar por las ínfulas que a otros de su generación les hicieron encallar o diluirse en el desempeño de un oficio tan exigente como el suyo.

Destacar en su pueblo le valió el ingreso en la mayor plataforma de futbolistas de Córdoba en las últimas décadas: los campos Enrique Puga. Pulido en la cantera del Séneca, pasó por el Aguilarense (2008-09) y el Antequera (2009-11) antes de fichar por el Lucena, de Segunda B, donde despachó un curso 2011-12 sensacional. Tanto que el Real Madrid le echó las redes. Ya había pasado por todos los escalones sin saltarse ninguno: División de Honor Juvenil, Regional Preferente, Primera Andaluza, Tercera y Segunda B. En el verano del 2012 fichó por dos campañas con el filial blanco, que estaba recién ascendido a Segunda A y contaba con una hornada de figuras emergentes (Jesé, Morata, Sarabia, Juanfran, Carvajal, Joselu...) hábilmente gestionadas por un técnico cordobés, el peñarrotero AlbertoToril. El primer curso no fue brillante en lo personal. Quini solamente actuó en 9 partidos y parecía que su estrella se apagaba. No fue así.

Quini, en un partido de su etapa en el filial del Real Madrid.

Quini, en un partido de su etapa en el filial del Real Madrid. / Real Madrid

Quini y su debut compartido con Ancelotti en el Real Madrid

Al curso siguiente se redimió con un despliegue físico que siempre enamora en el Real Madrid, una entidad con un historial de laterales derechos nacionales pundonorosos y eficientes. Entrenó con la primera plantilla y Ancelotti se fijó en él. «Mañana viaje a Inglaterra para el primer partido de pretemporada. ¡Será una experiencia inolvidable!», escribía Quini en su cuenta de Twitter poco después de conocer su inclusión en la primera convocatoria del italiano. Jugó 24 minutos supliendo a Carvajal y el Real Madrid se impuso al Bournemouth por 0-6. Dos goles de Cristiano Ronaldo abrieron el marcador, que completaron Khedira, Higuaín, Di María y Casemiro. Y entre ellos, un chaval de Fernán Núñez, licenciado en Administración de Empresas y pisando con firmeza el suelo blando de los sueños.

Quini, en su etapa en el Granada, ante Luka Modric, del Real Madrid.

Quini, en su etapa en el Granada, ante Luka Modric, del Real Madrid. / J.J.Guillen

Quini no siguió en el Madrid –estaba Carvajal, poca broma-, pero se instaló en la élite. En el Rayo Vallecano y el Granada supo lo que era debutar en Primera División, la categoría que le faltaba en su expediente para haberlas tocado todas. Y camino de los 35… aún le quedaba una última aventura. Hubo una opción en el extranjero y decidió probar.

La gran fiesta griega: campeón de la Conference con Olympiacos

Aún le quedaba cuerda. Así lo vio el Olympiacos, un clásico de Grecia que le reclutó para una temporada en la que estaba al timón un español, José Luis Mendilíbar, un paladín del fútbol de la vieja escuela: soluciones sencillas para escenarios complejos. Un veterano que después de haberlo visto todo se empeñó en entrar en cotos vetados para los clubes que hasta entonces había dirigido y que tenía el aval de haber llevado a un Sevilla lamentable en Liga a su última Europa League. Peleaba por títulos con la mentalidad sufridora de quien se juega la vida por un ascenso o una permanencia. Ahí encajó bien Quini, que se unió a este grupo de rebeldes que destrozó pronósticos en la Conference League del 2024.

Quini, en un partido de la Conference League con el Olympiacos griego.

Quini, en un partido de la Conference League con el Olympiacos griego. / Efe

El Olympiacos de El Pireo eliminó al Aston Villa inglés, al que doblegó por 2-0 -ya lo había hecho en la ida por un sorprendente 2-4- para meterse de pleno derecho en el encuentro más importante de su historia. Salió como titular y Mendilíbar le sustituyó por Apostolopoulos en el 77, completamente vaciado: recibió una amarilla, dio una asistencia a El Kaabi para el 1-0 y escuchó una ovación atronadora en el Stadio Georgios Karaiskakis. Hizo su mejor partido en el momento justo. La final se jugaba en Atenas, contra la Fiorentina. Y allí estuvo él. Uno a cero y campeones. En Fernán Núñez se escucharon vítores en aquella noche de mayo. Nadie se quiso perderse el momento cumbre de su paisano Quini, el niño que se fue del pueblo para ser futbolista. Y aún sigue: milita, como titular y al borde de los 37, en el Atromitos griego. Nunca jugó con el Córdoba CF y no parece ya posible que lo haga, pero en Fernán Núñez su nombre figurará por siempre entre iconos locales del balompié como Luna Toledano o Juan Luna Eslava. Unos desde aquí; él desde la distancia.

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