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Qué fue de...

Álvaro Medrán, la perla de Dos Torres que brilla en el fútbol de los petrodólares en Arabia Saudí

El cordobés, ahora en el Al Ettifaq, llegó a jugar Champions con el Real Madrid y estuvo dos años en la MLS con los Chicago Fire

El cordobés Álvaro Medrán en un partido de la Liga Saudí con el Al Taawooun.

El cordobés Álvaro Medrán en un partido de la Liga Saudí con el Al Taawooun. / Al Taawooun

Francisco Merino

Francisco Merino

Córdoba

Forma parte de esa brigada de futbolistas cordobeses que lograron abrirse camino en su profesión a miles de kilómetros de su hogar, sin haber sido nunca parte del proyecto del club de su tierra. Primero, porque no detectaron su potencial –a veces ni siquiera su presencia- o subestimaron su capacidad de progreso; segundo, porque cuando ya vieron su nivel real eran inaccesibles económica y deportivamente. Todas esas condiciones se han dado en Álvaro Medrán Just (Dos Torres, 1994), que ha recorrido continentes para alcanzar un estatus estelar en una competición cada vez más poderosa. Las ligas que hace un par de décadas se etiquetaban –con un halo de superioridad palpable- como “destinos exóticos” para jugadores en el ocaso han acabado convirtiéndose en oportunidades seductoras para futbolistas en el cénit de sus carreras. Es el mercado, amigos. Probablemente existan futboleros de última generación a quienes ni les suene el nombre de su paisano. Álvaro Medrán está en los puestos altos del top10 de jugadores cordobeses mejor pagados de todos los tiempos. Y aún sigue en activo. Esta es su historia.

Medrán, en un entrenamiento del Real Madrid de la 14-15.

Medrán, en un entrenamiento del Real Madrid de la 14-15. / J.J. Guillen

Del la cantera cordobesa al Real Madrid: crecer junto a las estrellas

Medrán se forjó en la cantera cordobesa -Don Bosco, Córdoba CF y Séneca- antes de ser reclutado por el Real Madrid para su "fábrica" de talentos. A los 20 años le llegó el momento más anhelado, la justificación de todo ese tiempo como un niño con la maleta a cuestas. Debutó en Primera División con la camiseta del Real Madrid, en una goleada rotunda (0-5 al Levante) y siendo parte de un arranque blanco de récord (ningún equipo en la historia de la Liga firmó 17 goles en cuatro salidas consecutivas). El mediocentro usía salió al terreno de juego en el minuto 79, después de una acción en la que Luka Modric terminó muy dolorido tras un encontronazo con un adversario. Ancelotti miró al chaval y le ordenó salir. Y ahí se cumplió un sueño. “Mi padre siempre me dijo que si me lo proponía jugaría en el Real Madrid. Y por fin”, declaró el cordobés al final del encuentro, convertido en uno de los objetivos de la tropa mediática. Entró en la historia como el sexto cordobés que ha jugado en las filas del Real Madrid en Primera División, después de Ramón Tejada, Verdugo, García Navajas, Ortiz y Alberto Toril. A partir de ahí, su vida dio un vuelco.

Medrán, celebrando junto a Isco y Cristiano Ronaldo un gol del Real Madrid.

Medrán, celebrando junto a Isco y Cristiano Ronaldo un gol del Real Madrid. / Efe

Ancelotti escuchó las recomendaciones de Zidane, su entrenador en el Castilla, y empezó a dar minutos al cordobés. Ante el Ludogorets se bautizó como goleador en la máxima competición continental (4-0). Pero una lesión grave, una fractura de peroné en un entrenamiento, le nubló el panorama. El club blanco, siguiendo una tradición, le envió como cedido a otro club.

¿Y el Córdoba CF? En la 14-15, el equipo blanquiverde estaba en Primera División. Cuando Medrán fue incluido en la lista de cedibles, en El Arcángel hicieron un intento. No hubo caso, “Seguiré insistiendo, es lo que hacemos los pobres”, dijo Carlos González a propósito de la cesión del mediocentro, que el presidente del Córdoba solicitó a Florentino Pérez durante la comida de hermandad de las directivas previa al partido que disputó el equipo madridista en El Arcángel. González admitió, en declaraciones a Canal Plus, que la respuesta de Florentino había sido clara: “No”. De cualquier modo, el mandatario blanquiverde recalcó que volvería a pedirlo. Y así quedó el asunto.

Medrán, en su etapa en el Valencia.

Medrán, en su etapa en el Valencia. / MIGUEL ANGEL POLO

Su destino fue el Getafe CF, donde una nueva recaída frenó su progresión justo en el mejor momento. Volver al Bernabéu era ya una utopía. El Valencia CF apostó por él, pero salió dos veces a préstamo con destino a Vitoria y Vallecas. Y sin poder asentarse en España, buscó una salida peculiar.

Medrán, la aventura en Estados Unidos y la apuesta árabe

En el Valencia le comunicaron que no contaban con él poco antes del cierre del mercado de la 19-20 y Medrán estuvo aguardando una oferta. Le llegó de la MLS estadounidense. El Chicago Fire le puso en la mesa un contrato de dos años renovable por objetivos y allá se marchó, con 25 años y una trayectoria enquistada. Allí encontró el ideal para reconstruirse como jugador a las órdenes del serbio Veljko Paunovic. Cumplió sus dos cursos, exhibió un nivel notable… pero echaba de menos la pasión en las gradas y el estatus que proporciona el ser futbolista. Y ahí llegó otra pirueta vital.

Entre la tentación de regresar a España y ua seductora propuesta de Arabia Saudí, se quedó con la segunda opción. Cambió Chicago por Buraidá, una ciudad equidistante del Mar Rojo y el Golfo Pérsico en la que se enclava el Al-Taawoun, su siguiente desafío. La Liga Saudí empezaba a despegar. Aún no había llegado Cristiano Ronaldo. “Fui de los primeros”, admite el cordobés, que ya se cruzó con el astro portugués, con el que había compartido vestuario en el Real Madrid en sus años de juventud.

Medrán, una estrella de la liga saudí.

Medrán, una estrella de la liga saudí. / Al Taawooun

Álvaro Medrán es una de las estrellas del campeonato, un futbolista cotizado. Después de dos temporadas, recibió una llamada. Steven Gerrard, entrenador del Al Ettifaq, pidió expresamente al jugador cordobés para suplir la baja de Henderson, que había fichado por el Ajax. La propuesta era irrechazable. El usía, con 31 años, ha alcanzado finalmente el reconocimiento –deportivo y económico- que buscaba en un lugar muy lejano al que soñaba. Así es el fútbol de hoy.

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