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CONFERENCE LEAGUE

El Lech Poznań flipa con el "triste y aterrador" vestuario del Rayo Vallecano: "Es una reliquia del pasado, una especie de folclore"

Decenas de cajas de cartón, toallas de dudosa procedencia y diversos colores apiladas sobre uno de los bancos del vestuario, sillas de Mahou, una zona de masajes sin luz... eran solo algunos de los 'inconvenientes' que encontró el utillero del equipo polaco, que lo mostró en las redes sociales

El utillero del Lech Poznan, en Vallecas.

El utillero del Lech Poznan, en Vallecas.

Madrid

Aunque Halloween fue la semana pasada, los integrantes del Lech Poznan vivieron lo que para ellos fue toda una pesadilla en su llegada a Vallecas este miércoles. Y es que los jugadores y demás miembros del equipo polaco, que se enfrenta este viernes al Rayo en la Conference League, alucinaron con el estado en el que se encontraron el vestuario visitante a su llegada.

Decenas de cajas de cartón, toallas de dudosa procedencia y diversos colores apiladas sobre uno de los bancos del vestuario, sillas de Mahou, una zona de masajes sin luz... eran solo algunos de los 'inconvenientes', impropios de un club que juega en Europa.

El utillero polaco no quiso que cayera en el olvido, y se grabó un vídeorecorrido por el vestuario que les acogerá estos días"La puerta se abre con la llave de este llavero que lleva la foto de este señor", iniciaba su narración, a medio camino entre la ironía y la resignación, mostrando un llavero con una cara, que luego se supo que era la de un antiguo utillero del Rayo.

"Una reliquia del pasado"

"Para empezar, nos encontramos con una pared de cajas de cartón. Es algo bastante extraño en un vestuario de fútbol, pero el misterio se resuelve rápidamente. Dentro hay botellas de agua mineral, algo que, por supuesto, es imprescindible para los futbolistas", decía, mostrando decenas de cajas que los empleados del equipo vallecano dejaron ahí, a modo de almacén.

De ahí, el polaco pasa a mostrar una gran cantidad de toallas de diversos colores y desconocida procedencia apiladas sobre uno de los bancos del vestuario. "El vestuario es una reliquia del pasado. Aquí se respira el auténtico fútbol de antaño, pero esto nunca lo había visto en ningún estadio. Cada toalla es distinta, sin duda es muy pintoresco".

"Es obligación de cada equipo preparar un juego de toallas para el equipo visitante, pero esto nunca lo había visto en mi vida en ningún estadio. Es una especie de folclore.. Es un poco triste, un poco aterrador", continuaba, antes de pasar a la zona de masajes y la zona destinada a los entrenadores.

"Una silla de plástico (de Mahou), de jardín... Nos preguntamos cómo iluminar mejor el lugar, pero no encontrábamos cómo dar la luz. Sencillamente es que aquí no hay una lámpara. La única luz son esas claraboyas de arriba por las que entra un poco de luz del pasillo", finalizaba el particular 'tour', justo antes de, con una sonrisa, mostrar unas perchas para colgar la ropa enrolladas.

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