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El Córdoba Futsal se divierte siendo serio ante el Noia Portus

El equipo de Josan González logra un triunfo de extraordinario mérito en un partido en el que lidió con un escenario de gran complejidad

El brasileño Lucas Perin, con un doblete, el paraguayo Dami Mareco y el tailandés Muhammad firmaron los goles del conjunto cordobés

Los jugadores posan en el Agustín Mouris con un aficionado cordobés desplazado.

Los jugadores posan en el Agustín Mouris con un aficionado cordobés desplazado. / Córdoba Futsal

Francisco Merino

Francisco Merino

Córdoba

Ponerse serio puede ser divertido. El Córdoba Futsal lo hizo en Noia, donde pasó por encima de todo. De un adversario cualificado, de un arbitraje desquiciante, de sus propios errores... Se cruzó el país en autobús buscando algo y lo encontró. Se lo ganó, para ser más exactos. Pocas victorias tan labradas de los cordobesistas como la lograda en el pabellón coruñés, donde todos se dieron un reconfortante baño de autoestima. Desde que terminó la Liga la pasada temporada no ha perdido un partido. Ni amistoso ni de competición. La victoria por 2-4 coloca a los de Josan González en una situación muy alentadora cuando llega el parón por los compromisos de España. El viaje de vuelta lo harán algunos soñando con lo que hicieron ante un rival que el curso anterior les provocó las peores pesadillas.

Ataviado con la camiseta conmemorativa de su décimo aniversario -la indumentaria que lució el Minuto 90, denominación originaria-, el Córdoba Futsal Patrimonio de la Humanidad quiso rendir un tributo a su esencia de un modo particular: estética retro y dinámica moderna. Josan González y Ema Santoro -el argentino estuvo el curso pasado en Noia- tenían un plan de partido muy perfilado, encaminado a hacer daño a un anfitrión que debutaba en el Agustín Mouris con la moral incentivada por su buen inicio -empató a cinco goles en Cartagena- y la bien ganada fama de la inexpugnabilidad de su hogar.

Un vértigo permanente

El Córdoba metió un quinteto y, al minuto, en la pista ya estaban otros distintos. La potencia del colectivo es, más que nunca, una marca de este equipo cordobesista, que no quiere hipotecar su porvenir al estado de inspiración de sus hombres diferenciales -que los tiene, ojo- y apuesta más por la eficacia de una formación compacta, solidaria, donde todo el mundo hace de todo sin divismos ni escaqueos. Es lo que hay.

Arnaldo Báez presiona a Attos, en el partido del Córdoba Futsal en Noia.

Arnaldo Báez presiona a Attos, en el partido del Córdoba Futsal en Noia. / Noia Portus Apostoli

No había dominio claro por parte de nadie. El vértigo de los cambios permanentes -al que se sumó también Tomás de Dios, el técnico local- exigía una atención plena. Cualquier desajuste podía resultar letal. Y llegó la pifia, El Noia estuvo tibio en una salida y Muhammad, eléctrico, agarró la pelota y enfiló el arco gallego para servírsela de lujo a Lucas Perin, que iba a su lado y sonrió justo antes de tocar suavemente y mandarla a la red para fijar el 0-1. El Córdoba ya había asustado antes con un par de disparos de Antoniazzi y lograba progresivamente meter en un laberinto al Noia, cada vez más incómodo. Muhammad estuvo cerca de hacer el segundo y acto seguido Fabio desvió con el pecho un remate de Pazos. La pelea se recrudecía por momentos.

El Córdoba mostraba oficio. Antoniazzi y Arnaldo saben de qué va el asunto. También Zequi, cada vez más líder en un Córdoba en el que se ha atornillado como una pieza referencial. Y en la creación, Perin era un incordio permanente. El Noia se agarró a sus argentinos Nico Rosa y Altamirano, que pusieron a prueba a Fabio con disparos duros. El pleito exigía intensidad y eso se tradujo en infracciones. El Córdoba, con cinco faltas y siete minutos en el marcador, se salvó del empate en un doble penalti ejecutado por Edu Jabá y desviado con el rostro por Fabio Alvira, que requirió asistencia.

Del 0-2 posible al 1-1 real

Apretó el Noia a falta de cinco minutos, buscando con desesperación el modo de equilibrar el tanteo antes del descanso. El Córdoba juntaba filas y buscaba las contras. Encontró una por mediación de Zequi, que se marchó para quedarse mano a mano con Henrique. El gaditano se aturulló y terminó con un deficiente tiro que desvió el meta local. 

Damián Mareco presiona a un rival en el Noia-Córdoba Futsal.

Damián Mareco presiona a un rival en el Noia-Córdoba Futsal. / Noia Portus Apostoli

Tras un tiempo muerto, Josan sorprendió con portero-jugador para dañar al Noia, pero el verdadero contratiempo lo padeció el Córdoba, que no estuvo atento en la defensa a Power Ragiati. El cierre argentino progresó, se preparó el disparo y la colocó donde quiso para establecer el 1-1 en el marcador. El intermedio llegó para el Córdoba con la sensación de haber perdido una oportunidad.

Golpea Dami Mareco

A los pocos segundos de la reaparición, el Córdoba mostró su perfil más implacable. El paraguayo Damián Mareco estuvo listo para coger un rechace del porteo Henrique y con el 1-2 dio una nueva dimensión al partido, condicionando al Noia para dar la réplica y proporcionando a los cordobesistas un estímulo extra para emplearse a fondo en la defensa. Fabio le sacó un tiro potente a Rufino antes de que, a la contra, Zequi volviera a tenerla franca para marcar. El ala no acertó a rematar el pase de Arnaldo, que había abanderado la galopada por su banda. Un latigazo de Mykytiuk en una falta puso en apuros al portero local. Peor lo pasó Henrique cuando Muhammad le soltó un tiro inapelable desde el borde del área para hacer un 1-3 que el tailandés celebró con rabia, besando el parqué del pabellón en pleno éxtasis.

El Noia tiró de casta y de sus jugadores más señeros. Edu Jabá, icono del club, estrelló un balón en el larguero. El Córdoba, en plena efervescencia anímica tras su doble ventaja, trataba de conservar el aplomo para sacar partido de un escenario muy favorable. 

Pola tira a puerta rodeado de jugadores del Córdoba Futsal.

Pola tira a puerta rodeado de jugadores del Córdoba Futsal. / Noia Portus Apostoli

Al Noia se le escapó una ocasión en un doble penalti lanzado por Pirata en el minuto 26 tras la acumulación de faltas. El local la mandó arriba y Fabio, tras un mal gesto, dejó su sitio bajo el marco a Víctor Areales. La primera intervención del canterano fue un paradón al veterano Pola. Después salió Fabio para otra acción de doble penalti, esta vez lanzado por Edu Jabá. Y tampoco. El Córdoba resistía con disciplina, muy cargado de faltas, ante un Noia definitivamente desatado.

Lucas Perin pudo romper definitivamente el choque en un disparo que, tras tocar en Pola, terminó en el poste. Zequi lo seguía intentando, aunque no le acompañaba la fortuna. El Córdoba tenía un control sufriente. Defendía lo que tenía agarrado asumiendo que necesitaba el rendimiento máximo ante un adversario muy cualificado. Víctor hizo un par de paradas salvadoras, contribuyendo a alimentar las opciones de los suyos en un tramo final trepidante.

Una amenaza permanente

El ucraniano Mykytiuk tuvo el cuarto en sus botas antes de una acción que enmudeció al pabellón. Altamirano cayó desplomado en la cancha, sin sentido, tras una acción con Zequi, que le golpeó involuntariamente con la rodilla en el rostro. El argentino fue atendido en la pista y retirado en camilla por los servicios médicos, ya consciente. Faltaban 4:36 en el crono y el ambiente en el Agustín Mouris se había helado tras un cuarto de hora de parón.

Lucas Perin, doble goleador del Córdoba Futsal ante el Noia.

Lucas Perin, doble goleador del Córdoba Futsal ante el Noia. / Noia Portus Apostoli

El Noia iba ya con todo, atacando con portero-jugador. A 3:15, el cuadro local tuvo el cuarto doble penalti de la tarde tras falta de Zequi. Lo lanzó Attos fuera de la portería, aumentando una colección de pifias tremenda. Una falta de Antoniazzi provocó el quinto doble penalti a favor del Noia. Esta vez lo cogió Power Raggiati y marcó el 2-3 a falta de poco más de un minuto. La amenaza de los diez metros seguía latente para un Córdoba forzado a dejarse el alma para proteger su victoria. A siete segundos, Fabio recibió una aparatosa falta y el equipo de Josan tuvo su primer doble penalti. Lucas Perin lo ejecutó con maestría, se fue a la esquina y se señaló el escudo. 2-4. Trabajo hecho y a casa.

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2 - Noia: Henrique, Pola, Lluc, Pazos, Pirata -equipo inicial-, Nico Rosa, Power, Rufino, Altamirano, Attos, Pau, Edu Jabá e Iván (p).

4 - Córdoba Futsal: Fabio Alvira, Damián Mareco, Antoniazzi, Arnaldo Báez, Zequi -equipo inicial-, Lucas Perin, Mykytiuk, Pulinho, Rafalillo, Muhammad, Joaqui, Miguel Kenji y Víctor (p).

Goles: 0-1 (9') Lucas Perin. 1-1 (18') Power. 1-2 (21') Damián Mareco. 1-3 (24') Muhammad. 2-3 (39') Power. 2-4 (40') Lucas Perin.

Árbitros: Sánchez Llorente y Toca Campo. Amonestaron con tarjeta amarilla a los locales Pirata, Altamirano y Pola y a los visitantes Antoniazzi, Zequi, Lucas Perin, Fabio Alvira y Josan González. 

Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada del campeonato de Liga de Primera RFEF Futsal, disputado en el Pabellón Agustín Mouris. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del terremoto en Marruecos.

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