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Diario Córdoba

FÚTBOL SALA | COPA DE ANDALUCÍA

El Córdoba Futsal acaricia pero no agarra la Copa de Andalucía ante el Betis

El conjunto de Josan González, tras un partido trepidante en el Bahía Sur, cedió en los lanzamientos desde el punto de penalti por 6-5 tras acabar el partido con 2-2

El Córdoba Futsal Patrimonio de la Humanidad, subcampeón de Copa de Andalucía, RFAF

Que le duela el desenlace de esta Copa de Andalucía es también una señal de progreso en el Córdoba Futsal Patrimonio de la Humanidad, que se quedó sin poder reeditar su éxito de 2020 después de una final que tuvo de todo. Se llevó el trofeo el Real Betis en la tanda de penaltis, cuyo desarrollo estuvo a la altura del encuentro. Hubo equilibrio y tensión, con aparición final de héroes inesperados entre los palos. Josan González metió al canterano Víctor Areales en los primeros lanzamientos y Bruno García colocó a joven Jaime para los últimos. El disparo de Del Moral, el sexto para los suyos, lo desvió el portero bético para conquistar el triunfo. En tiempos no muy lejanos, moverse en este tipo de partidos trascendentes era considerado poco menos que un regalo en el Córdoba Futsal. Ahora le escuece la oportunidad perdida. En la próxima volverá a hacer honor a las exigencias de su nombre, como hizo en el Bahía Sur en un pleito de desenlace incierto y finalmente duro para los blanquiverdes.

Se conocen a fondo. Se admiran, se respetan y se temen. Su rivalidad en este deporte es aún corta, pero de una intensidad brutal. Desde que dirimieron una final memorable por el ascenso a Primera División hace algo más de un trienio hasta la pelea por el primer título oficial de la temporada 22-23, el Córdoba Futsal Patrimonio de la Humanidad y el Real Betis Futsal hacen que cada cita entre ambos se convierta en un peculiar campo de batalla. Con el Jaén como principal referencia del fútbol sala en el sur de España, cordobesistas y béticos aspiran a escalar posiciones en el ranking de la trascendencia y, quizá, coronarse en un futuro más o menos lejano. Están en ello. En el Córdoba crecen sin saltos espectaculares pero sin pasos atrás; en el Betis, por contra, buscan la estabilización después del sustazo del curso pasado -se salvaron in extremis del descenso a Segunda División- y se están rearmando a fondo. Han confiado el banquillo a Bruno García, recordado en Córdoba por su sobresalieinte etapa en el Grupo Pinar Adecor, al que llevó a tocar el cielo de la élite. El duelo de banquillos en la final copera con Josan González fue uno de los principales focos de interés.

Josan repitió el quinteto inicial de la semifinal, en la que los cordobesistas noquearon por su insistente pegada a El Ejido (4-0), ante un Betis que había sufrido apenas doce horas antes para dejar atrás al UMA Antequera (2-1). Lo que para muchos puede ser un torneo veraniego más, para Córdoba y Betis resultaba un premio de lo más seductor. Necesitan reforzar su marca como clubs y nada mejor para hacerlo que abrir las vitrinas para colocar copas. Se notó desde la salida, con presiones altas y la búsqueda de errores provocados para golpear. Del Moral tuvo la primera en una contra y Jesulito rozó el gol en un trallazo que desvió con el pie Nico Sarmiento. En el otro marco, Fabio detuvo disparos que iban dentro del arco de Aitor y Eric. El vaivén era constante, sin tiempo para la especulación. Había ansias por tomar el mando en el marcador y condicionar al contrario.

Del Moral, en la final de la Copa de Andalucía. Edu Luque / Córdoba Futsal

Zequi y Perin, en acciones individuales, estuvieron a punto de quebrar la resistencia bética. El argentino Sarmiento, el mejor de los suyos, desvió un tiro de Miguelín para conservar el cero en el marcador en un encuentro tremendo, con llegadas permanentes. El Córdoba mantenía su sello: rotaciones constantes, alto ritmo, cohesión para defender y un espacio de razonable libertad para buscar la finalización. Con tipos imaginativos como Jesulito, Perin o Muhammad, el plan se enriquece. En el Betis tampoco faltan espíritus rebeldes. El portugués-nipón Rafa Henmi tuvo la oportunidad más nítida para los suyos, pero el ex del Benfica la mandó fuera. Más cerca estuvo Raúl Jiménez, que estrelló el balón en el poste tras una acción de estrategia.

Los porteros, inspirados

El empate a cero en el marcador era una anomalía a la vista de la sucesión de ocasiones de gol. Mucho tuvo que ver en ello la presencia de dos porteros de primera línea: en el Betis, el campeón del Mundo con Argentina, Nico Sarmiento; en el Córdoba, el internacional y reciente subcampeón de Primera con el Palma, Fabio Alvira. El riesgo para los de Josan González empezó a hacerse evidente con la comisión de la quinta falta blanquiverde a los diez minutos. No tardó en caer la sexta y Henmi se fue a los diez metros. La pelota dejó temblando el palo.

El alivio que produjo esa situación se tornó rápido en frustración. Drasler le mandó un buen pase a Aitor, que batió a Fabio para hacer el 0-1. Josan pidió un tiempo muerto para tomar medidas. El Betis, enardecido, no bajaba el ritmo. Drasler vio tarjeta tras frenar drásticamente a Perin cuando el brasileño se iba solo. La consiguiente falta la ejecutó Lucas Bolo para que su compatriota Sarmiento se luciera con una intervención de lujo. Los cordobesistas se encontraron ante otra situación de angustia máxima tras un polémico doble penalti -con tarjetas por protestar para Zequi y Jesús- en el que el latigazo de Aitor lo repelió con el pecho Fabio Alvira.

Jesulito, en la final de la Copa de Andalucía. Edu Luque / Córdoba Futsal

Una acción clave llegó en el minuto 17, en el que Sarmiento derribó en el área a Ismael cuando el prieguense estaba solo. Fue roja para el portero argentino y penalti. Saura, el especialista, se lo puso imposible al meta Raúl Sánchez, que suplió al argentino. En el tramo final de la primera parte, el choque entró en una nueva dimensión. Bolo y Aitor protagonizaron las últimas intentonas en una primera parte reñida, vistosa y alocada por momentos.

Un cara a cara sin cuartel

Sin su héroe Sarmiento protegiendo la portería, el Betis siguió mostrando que, al menos a nivel de intensidad competitiva, se mueve a un ritmo superior al del curso pasado. Bruno García ha compactado al grupo, acercándolo a un aspecto que sí tiene ya asimilado el Córdoba. Los blanquiverdes, más hechos, desprenden una sensación de autocontrol importante. Más allá del acierto, saben lo que están haciendo. En la reanudación del partido estuvieron algo espesos y se despertaron cuando, tras una contra, Muhammad tuvo que desviar en la línea un disparo de Lin. El juego era trabado, con muchas interrupciones, sin continuidad. Aitor mandó un balón al palo en una fase en los que los béticos andaban un poco más inspirados.

El 1-2 lo hizo Aitor con polémica, pues en la jugada hubo un control de Eric -con el pecho, según el protagonista; con la mano, según reclamaban los cordobesistas- que hizo que los árbitros detuvieran el juego para debatirlo. Y dieron por válido el gol. Al Córdoba le tocaba de nuevo remar a la contra. Los blanquiverdes tocaron a rebato. Zequi rozó el empate, pero Sánchez sacó con la pierna el trallazo del gaditano. Los de Josan tomaban más riesgos y el Betis daba la réplica en las contras. Fabio se marcó una intervención de lustre para evitar el tanto de Gensue Mori a menos de diez minutos del final de un choque candente, con los árbitros en el punto de mira. Todos se quejaban por todo, unos con más razón que otros.

El partido entró en una espiral de locura. Saura estrelló una pelota en el poste y en la contra el Betis tuvo un mano a mano de Lin que abortó Fabio. Sánchez no quiso desmerecer a su colega Sarmiento en la portería heliopolitana y sacó un tiro de Muhammad que llevaba sello de gol. Para entonces, el Córdoba ya iba con portero jugador para tratar de reconducir el partido. La exhibición del meta continuó desviando con una mano un disparo de Jesulito en pleno asedio cordobesista. Y a dos del fin, el menudo gaditano resolvió un ataque para poner el empate a dos y abrir un escenario al rojo.

Miguelín, en la final de la Copa de Andalucía. Edu Luque / Córdoba Futsal

El Betis sintió el mazazo. Con la quinta falta con 1:30 en el marcador, la escuadra de Bruno García se la jugó sacando al portero. La guerra era sin cuartel. Un tiempo muerto de Josan a falta de veinte segundos fue el preludio al último acto del partido. Jesulito la tuvo con un zurdazo tras una buena combinación, pero el balón terminó en la grada de fondo. Tocaba resolverlo en los penaltis. Y ahí estuvo más certero el Betis, que se impuso por 6-5. Su meta Jaime desvió el lanzamiento decisivo de Pablo Del Moral. La explosión de alegría fue para el Betis. El Córdoba se marchó con un regusto agrio. Tendrá más ocasiones en el futuro para resarcirse.

Ficha técnica:

2 - Córdoba Futsal Patrimonio: Fabio, Pablo Del Moral, Zequi, Jesulito, Saura -equipo inicial-, Lucas Bolo, Jesús Rodríguez, Miguelín, Muhammad Osamanmusa, Ismael, Pulinho, Lucas Perin, Víctor Areales y Cristian.

2 - Real Betis Futsal: Nico Sarmiento, Eric Pérez, Lin, Raúl Jiménez, Manuel Piqueras -equipo inicial-, Aitor Blanco, Carlos Castillejo, Cristian Povea, Rafael Henmi, Fernando Drasler, Gensue Mori, Álvaro Otero, Jaime González y Raúl Sánchez.

Arbitros: Pedro Carrillo Arroyo y Antonio Jesús García Robles. Amonestaron con tarjeta amarilla a los cordobesistas Josan González (entrenador), Muhammad, Jesús Rodríguez, Lucas Perin, Ismael y Zequi y a los béticos Eric Pérez, Piqueras y Drasler.

Goles: 0-1 (14') Aitor. 1-1 (17') Saura, de penalti. 1-2 (27') Aitor. 2-2 (38') Jesulito.

Incidencias: Final de la Copa de Andalucía disputada en el Pabellón Bahía Sur de San Fernando (Cádiz). El partido se resolvió en los lanzamientos de penalti, imponiéndose el Betis por 6-5. Marcaron por parte verdiblanca Henmi, Lin, Cristian, Aitor, Raúl y Piqueras, mientras que en el bando cordobesista convirtieron Jesulito, Zequi, Saura, Ismael y Bolo, desviando Jaime el tiro de Pablo Del Moral. El bético Aitor fue elegido Mejor Jugador de la Copa de Andalucía.


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