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Antonio Blanco, el aderezo cordobés en un Real Madrid imperial

El mediocentro montalbeño intervino esta temporada en la Liga que ganó con autoridad el Real y debutó en la Champions League que los de Ancelotti quieren conquistar en París ante el Liverpool

El montalbeño Antonio Blanco, jugador del Real Madrid. Realmadrid.com

Pase lo que pase en el futuro en su carrera profesional, Antonio Blanco Conde (Montalbán, 2000) siempre podrá contar que jugó en el Real Madrid en un año referencial para el club por múltiples razones. El cordobés encontró la oportunidad para hacer realidad esos episodios con los que sueñan los niños cuando dan patadas a un balón con sus amigos en la calle: debutó con el primer equipo del Real en la Liga de Primera División -conquistada con autoridad y sin apenas oposición por parte de Barça y Atlético- y también se estrenó en la máxima competición continental del clubs, la Champions League, en la que el conjunto del Bernabéu vela armas en París con el desafío de derribar al Liverpool y atornillar aún más su trono europeo con el décimo cuarto entorchado. 

Para Antonio Blanco, la temporada 21-22 ha resultado especialmente excitante, con una montaña rusa de sensaciones. El talentoso mediocentro, que llegó con 13 años a La Fábrica procedente del Séneca, había escalado todos los peldaños en los escalafones formativos hasta alcanzar el Real Madrid Castilla, donde Zidane le tenía apuntado en un lugar de honor en su agenda. De hecho, fue el francés quien le hizo debutar en partidos oficiales con el primer equipo a finales del curso 20-21. Jugó ante el Getafe (0-0) en su primera cita en la máxima categoría y con la camiseta del primer equipo y unos días después, en Cádiz, vivió una noche ideal: titular, partido completo y goleada al rival (0-3). Terminó el curso con dos partidos más, ambos en Valdebebas, ante el Betis (0-0) y Osasuna (2-0). Internacional con la sub-21 y, de modo circunstancial -por las bajas debido al coronavirus-, en la selección absoluta contra Lituania, el montalbeño vivía momentos dulces. Se le señalaba como el heredero de Casimiro en el centro del campo del Real Madrid, con el que realizó la pretemporada después de la llegada a la dirección de Carlo Ancelotti

El estreno en el Bernabéu

El 22 de septiembre de 2021 llegó el momento. Había entrado en varias convocatorias, pero no fue hasta ese día cuando Ancelotti le miró y le dijo que saliera a jugar al Santiago Bernabéu. Era la jornada sexta, ante el Mallorca. Antonio Blanco ingresó en el terreno de juego en el minuto 60 sustituyendo a Camavinga, el fichaje estelar del verano. El Real Madrid ya dominaba con solvencia a un atribulado rival (4-1). Con el cordobés sobre el campo, los blancos incrementaron el marcador hasta el 6-1 definitivo, en una noche espléndida de Marco Asensio. Cada cual tuvo su fiesta. El punta balear se llevó el balón como recuerdo de su triplete y el medio cordobés se fue con la certeza de haber puesto una pieza más en puzzle de una trayectoria profesional en alza. Sin embargo, ese día no tuvo su prolongación. Fue convocado en varias ocasiones, pero no llegó a salir. En la segunda vuelta regresó al filial, el Real Madrid Castilla, donde ha sido un puntal para el técnico Raúl González en la Primera RFEF. Disputó 22 partidos, todos ellos como titular, marcando un gol. Llevó el brazalete de capitán.

Blanco con Benzema durante una sesión de entrenamiento. Realmadrid.com

Sus minutos en Champions

El 24 de noviembre, Blanco pisó por primera vez zona Champions con el Real Madrid. Lo hizo en el campo del Sheriff Tiraspol moldavo, en un partido en el que los de Ancelotti atravesaban un examen permanente. El cordobés había ocupado un puesto en la suplencia en los duelos ante el Inter, Shaktar Donetsk y en la humillante caída ante el Sheriff (1-2) en el Bernabéu. Le tocó el día de la revancha. Disputó tras suplir a Casemiro un total de seis minutos, los últimos de un partido que ya habían resuelto (0-3) los goles de Alaba, Toni Kroos y Benzema. Una vez que retornó al filial salió de las rotaciones de Ancelotti y las convocatorias en el resto del camino blanco hacia la finalísima de este sábado frente al Liverpool.

¿Qué le espera?

Antonio Blanco, con contrato hasta 2023, afrontará un verano decisivo. Con Casemiro y Camavinga en su puesto, todo apunta a que el canterano podría tener su oportunidad con una cesión para comprobar su nivel en una competición profesional más exigente que la Primera RFEF y con mayor protagonismo. Varios clubs de Primera y Segunda están a la espera de poder cazarle para el próximo curso.

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