La zona mixta tras el choque entre el Córdoba CF B y el CD Ciudad de Lucena trajo consigo las declaraciones de los dos entrenadores, Diego Caro y Dimas Carrasco, y el portero local Lluís Tarrés -uno de los hombres más destacados del envite-. El técnico del filial indicó que les había tocado ponerse “el mono de trabajo” y estar “prácticamente perfectos en defensa” para consumar el triunfo por 1-0. Reconoció, no obstante, que el partido se abrió de tal forma que el resultado pudo ser diferente. “Hemos tenido transiciones para cerrarlo y es verdad también que Lluís hizo buenas paradas. Al final fue un duelo bonito, intenso y disputado”, aseveró.

Caro, que felicitó a sus jugadores por el trabajo desempeñado, focalizó su análisis en la posesión del esférico. “Cuando no lo tienes, parece que sufres, y cuando lo tienes, lo que parece es que llevas el peso del partido”. Los jóvenes cordobesistas tienen “mucha calidad”, una circunstancia que les hará mejorar con el paso de las jornadas. “Así maduran muy rápido y es para darle la matrícula de honor”, reseñó al ser preguntado sobre la victoria contra un potente club lucentino. “Poseen buenos jugadores, estuvieron luchando por subir y este año también quieren hacerlo. No me han sorprendido mucho, en la línea de lo visto estos años atrás”, argumentó.

Por último, el villarrense explicó cómo vive los compromisos desde el banquillo. “Cada entrenador tiene su forma, la mía es ser muy intenso porque me gusta vivirlo al máximo. No soy de los que se sientan en el banquillo para verlo tranquilo. Lo he vivido siempre así y lo seguiré haciendo”. 

Carrasco y el “dominio” celeste

El preparador astigitano lamentó el desenlace del derbi cordobés. “La valoración del juego es positiva, pero no así el resultado. Mucho premio para el rival conforme a lo que ha hecho”, apuntó. El Ciudad de Lucena salió “con mucha solidad” y encontrando “bien los espacios”, aunque no estuvieron acertados “en tres cuartos y de cara al gol”. El plantel entró “en ansiedad” dado que las oportunidades no cristalizaban de cara al marco, por lo que “si no metemos y cometemos un error, los fallos se penalizan”.

Dimas Carrasco, en El Arcángel durante el partido entre el Córdoba CF B y el Ciudad de Lucena. Francisco González

Carrasco, con el electrónico en contra, modificó su sistema en pos de hallar “la remontada y no solo el empate”. El hecho de “asumir riesgos” pudo provocar el 2-0 de los blanquiverdes debido a que había “más espacios en un campo grande”. No obstante, enumeró las cuantiosas llegadas de sus pupilos sin conseguir diana alguna. Bajo su criterio, los lucentinos fueron “dominadores” y faltó también esa “pizca de suerte” para sacar algo del estadio ribereño.

se quejó de las pérdidas de tiempo generadas por los anfitriones. “Me gustaría que no se perdiera, pero no te lo niego, nosotros en casa lo hacemos en la recta final”. No le gustó un detalle de los recogepelotas. “En el segundo tiempo ya no había balones y se hará mientras la Federación no meta mano”, aseguró. En la grada, mientras tanto, más de medio centenar de aficionados se dejaron la voz para animar a los suyos. “Estoy muy orgulloso de ellos. Con el reto que tenemos por delante, un proyecto nuevo desde cero y teniendo a futbolistas que no están acostumbrados a pelear por algo grande, que estén ahí me llena de orgullo”. Deseó que ante el Recreativo de Huelva, la próxima semana, fueran “más que ellos” para consumar la victoria.

Para acabar, el líder del vestuario habló del Córdoba B y del mercado de fichajes. “El grupo es de calidad y están formándose. Tienen proyección para el primer equipo e irán mejorando defensiva y ofensivamente”. En cuanto a las futuras alta, queda para cerrar la plantilla “un interior que nos aporte calidad, último pase y que sume en la faceta anotadora”, algo complejo. “El que cumple el perfil pide mucho y no podemos acometer ese fichaje”.

Tarrés, uno de los hombres del partido

El meta expresó su alegría después de superar al Ciudad de Lucena. “Hemos sabido sufrir y aguantar el resultado a favor de la primera parte. Vamos progresando y he hecho mi trabajo, como siempre, con mis paradas”, expuso. Tarrés añadió que estaba “tranquilo” y que “confía” mucho en su equipo. “Hay un buen grupo y trabajamos lo mejor para el compañero”. Él, desde la portería, procura dar “ese punto de veteranía pese a mi juventud” y lo reflejó en su debut en El Arcángel. “Es impresionante. Ojalá pueda jugar algún día con más gente”, reconoció después de agradecer a la hinchada y a los familiares su presencia.

Para acabar, el catalán esgrimió que el tanteador era “una enorme recompensa por el trabajo hecho desde pretemporada”. Además, demostraron que están “preparados para pelear contra cualquier equipo”. Los lucentinos estarán “arriba seguro”, por lo que ganar a este tipo de conjuntos puede conducirles a hacer “algo bonito este año”.