El presidente del Cajasur Córdoba de Balonmano, Miguel Pardo, es un amante de este deporte. Este abogado cordobés lidera desde el año 2015 un proyecto en la ciudad que está arrojando resultados brillantes. La gran temporada del equipo sénior masculino -con opciones de pelear por el ascenso a la Liga Asobal-, la promoción de la escuadra fémina a División de Honor Plata y el crecimiento exponencial de la cantera sientan las bases que fraguaron unos meses para el recuerdo. Sin embargo, los incesantes problemas sacudieron a un club que pide un compromiso mayor por parte de las instituciones cordobesas. Y es que ansían un trato acorde al esfuerzo y nivel plasmado en pista.

-¿Cómo se podría catalogar la temporada del Cajasur Córdoba de Balonmano a nivel institucional?

-La temporada, que todavía ni ha terminado, está siendo un auténtico éxito. Empezamos con el primer equipo masculino que se clasificó para la fase de ascenso, una circunstancia que ya cumplía el objetivo de la permanencia en el mes de febrero. A partir de ahí, siguieron los éxitos con el juvenil, el cadete y el infantil masculino. El broche de oro la puesto por ahora el sénior femenino, un equipo que en tan poco tiempo de existencia, en su segunda temporada compitiendo, se metió en División de Honor Plata con más del 90% de jugadoras procedentes de la cantera desde pequeñas. Por ello estamos muy felices de ese logro.

-Desgranemos cada punto. Un gran papel en División de Honor Plata de los chicos de Jesús Escribano que, incluso, permitió luchar por el ascenso a la Liga Asobal.

-El ADN de este club es la lucha, la entrega, dejárselo todo en la cancha y eso permite conseguir resultados con medios inferiores a los de otros conjuntos. El primer equipo está formado por gente de la cantera o que llevan muchos años con nosotros. Cargan con el peso específico del juego y del equipo, generan un buen ambiente en el vestuario, y todo ello se apuntala con chicos jóvenes a los que podemos acceder económicamente. Siempre he dicho que es un bloque de guerrilleros que lograron resultados fantásticos y que hicieron del Pabellón de Fátima un fortín para sacar puntos importantes de la temporada.

"El femenino se metió en División de Honor Plata con más del 90% de jugadoras procedentes de la cantera desde pequeñas"

-Dentro de los planes más optimistas, teniendo en cuenta la actual crisis causada por el coronavirus, ¿se contemplaba algo así?

-En el caso del masculino siempre pensé que éramos capaces de meternos entre los cinco mejores de nuestro grupo y pelear dentro del grupo del ascenso a Asobal. Realmente todos en el club sabíamos del potencial del equipo y también de lo complicado que sería porque hay rivales muy buenos. Eso sí, estaba dentro de las probabilidades y conseguirlo es un gran mérito.

-¿Hasta qué punto ha afectado económicamente la pandemia al club?

-Pues muy negativamente. Se han reducido aportaciones de patrocinadores de manera relevante, otras desaparecieron. Además, hay que sumar los gastos en los test semanales a la plantilla, los efectuados al inicio de la temporada y las medidas propias de seguridad que hay que adoptar. Así pues, considero que lo consumado tiene un mayor mérito si cabe con nuestros medios.

-Sin embargo, el rendimiento en pista ha sido excelente. ¿Dónde consideró que estuvo el punto de inflexión o el mejor instante del año?

-Fijar un momento es complicado. Podría ser cada 15 días en los partidos que se jugaban en Fátima. El equipo se vaciaba y lograba puntos dando igual el adversario. Después existieron encuentros importantes como la victoria a domicilio frente al Alarcos. Sin embargo, tal vez el más relevante se produjo en el debut contra Balonmano Málaga en Vista Alegre. Estaba previsto que los malagueños compitieran ante nosotros en objetivos, pero nosotros llegábamos muy cortitos de jugadores a esa cita debido a las lesiones y a que había todavía gente fuera. Pese a todo ganamos en el último instante y supuso un salto hacia adelante, de creerse que eran capaces de todo. Si con tan poco habíamos peleado, en cuanto estuviéramos en mejor situación se podría luchar por todo.

-El míster, ya desde pretemporada, dijo que tenía buenas sensaciones con el grupo. ¿Qué parte de responsabilidad tiene en el devenir competitivo del Córdoba de Balonmano?

-Pues tiene una parte importantísima del éxito, la mayoritaria. La tienen que acompañar los jugadores y que el club ponga los medios, claro está, pero es el artífice del juego del equipo y del buen ambiente que hay en el vestuario. Jesús es el capitán al frente y tiene un porcentaje altísimo.

-¿Qué horizonte le deparará al conjunto granate para el curso 2021-22?

-Mi idea es darle continuidad. Pretendemos mantener el bloque como en los últimos años y se hará con la gente de casa. Hay que apuntalar lo que tenemos con gente joven, de proyección, a la que ayudemos a crecer y ellos nos ayuden también a nosotros. Nuestra capacidad económica no nos permite ir a por piezas consagradas de la categoría, por lo que acertar en los fichajes ofrece un potencial superior. Ese es el objetivo, hacer un equipo similar al de este año, con personas comprometidas, luchadoras, que tengan nivel y calidad. Lo vamos a conseguir y tengo buenas vibraciones, aunque la División de Honor Plata que nos espera será terrorífica.

Miguel Pardo, presidente del Cajasur Córdoba BM. A.J. González

-Por fortuna, las alegrías no se quedaron solo ahí. Éxito rotundo de las chicas de Mario Ortiz con el ascenso a División de Honor Plata.

-Conseguir plaza en Plata en el segundo año que se compite me pareció fantástico. Es un equipo sénior cuyo 50% son chicas en edad juvenil, más bien parece un equipo juvenil apuntalado por alguna sénior que al revés. Es otro éxito rotundo y una alegría inmensa. Somos un club de cantera y, como te decía, más del 90% son cicas que se criaron en la entidad. Es una felicidad muy importante y un salto para el club a todos los niveles. De hecho, hay muy pocos clubs en España que tengan a sus dos equipos sénior en Plata como nosotros.

"Pretendemos mantener el bloque como en los últimos años y se hará con la gente de casa"

-No eran las favoritas, pero demostraron que solo con el nombre no se gana. ¿Dónde reside la clave de este logro?

-Reitero que está en el ADN Córdoba de Balonmano. Torrevieja era un súper equipo desde mi punto de vista. Tenía en sus filas a juveniles que se habían clasificado como primeras de España, que están en la órbita de las selecciones españolas. A todo ello se le suman las sénior y el banquillo con más experiencia. Mario cuenta con un bagaje y experiencia, por supuesto, pero es joven y todavía está empezando en el balonmano. Esa guerra, esa lucha, no hay nada más que ver las imágenes donde en cada balón dividido había dos jugadoras rojas que se tiraban como bichos a por el balón. Eso lo inculcó el técnico. Además, Fátima fue una olla a presión y daba gusto disfrutar de un ambiente así que impone.

-Y para redondear el curso, el pase al top ocho nacional del cadete masculino, otra grata sorpresa.

-Llegamos al intersector por suerte. A Antonio Reyes le dije que nos había tocado la lotería. Al ser cuartos no nos clasificamos, pero una desgracia en el Balonmano Málaga con el covid-19 nos permitió entrar en su posición con un grupo más accesible. Pero, si soy sincero, no me ha sorprendido el juego desplegado porque lo hace muy bien. En semifinales de Andalucía, precisamente ante los malagueños, perdimos de dos y estuvimos todo el rato ahí. Tenemos en el vestuario un porcentaje elevado de primer año y con ese juego demostraron que en el sur había nivel y que el cuarto puesto era ficticio en comparación. Supieron jugar, se dejaron la piel con muchos problemas físicos y ahora a ver si damos un sustito en Pontevedra.

-Allí se verán las caras ante entidades tan grandes como el Barcelona, Granollers o Bidasoa. La cantera ya ha dado muestras de que es una de las más potentes, como mínimo, de Andalucía.

-Contra el Barcelona y el Granollers llevamos enfrentándonos muchos años. Voy a dar un dato objetivo y que cada uno lo valore y lo interprete como quiera. Pendientes de los infantiles y su intersector del campeonato, no hay nada más que tres equipos en España que han clasificado al top ocho a los juveniles y cadetes masculinos: Barcelona, Granollers y el Córdoba de Balonmano.

-¿Qué se puede decir a estas alturas del papel que juega Antonio Reyes en este equipo?

-Antonio Reyes es Córdoba de Balonmano. No se entiende al equipo sin Reyes ni a Reyes sin el equipo. Es el espíritu, lo es todo, el espíritu que subyace proviene de Antonio Reyes y de otra gente que ha ayudado, tanto de directiva como técnicos, padres, gente que colabora y que todos hacen al club. Quien no quiera reconocer que desde hace más de 35 años este es un proyecto donde él ha sido el eje central, se equivoca. Es la gran fuerza del club, acoge a cualquiera que desee empujar lo mismo que hacemos todos.

-Ahora que tanto el equipo masculino como el femenino sénior están en División de Honor Plata, ¿cómo se gestionarán los entrenamientos y los partidos? ¿Todos ellos tendrán en Fátima su sede o existirá algún cambio?

-Obviamente lo complica todo un poco, pero no supondrá un problema de organización. Existirá una mayor necesidad del pabellón, con más entrenamientos, aunque se podrá solucionar y ya se pudo comprobar este año.

"Antonio Reyes es Córdoba de Balonmano. No se entiende al equipo sin Reyes ni a Reyes sin el equipo. Es el espíritu, lo es todo"

-Lo que está claro es que no se puede repetir lo acontecido en la fase de ascenso con el pabellón y las goteras del techo. Y, lamentablemente, no es una situación nueva.

-No, no puede repetirse. Sabíamos que más pronto que tarde ocurriría en un partido porque la situación de Fátima es muy lamentable. Yo solo hago una llamada de atención. Estarán dos equipos en Plata, lo que quiere decir que todas las semanas habrá un partido en Fátima porque no hay más opciones en la ciudad. Esos equipos darán la imagen de Córdoba, todos sus encuentros se retransmiten en directo para toda España, y hay que ofrecer una imagen acorde a lo que es nuestra localidad. Eso sí, no solo hay que solucionar el tema del techo, también que exista un terreno de juego en condiciones. El actual está levantado, lamentable, y habría que darle un remozado a fondo al igual que a otras instalaciones. Hay interés por parte del Ayuntamiento, pero tiene que materializarse y tiene que hacerlo ya.

-¿Os han dado desde las instituciones algún tipo de solución?

-El Imdeco nos ha trasladado que en breve comenzará la reparación del techo de Fátima, que ya hay una partida presupuestaria prevista sin mucho inconveniente administrativo para que se haga de forma inmediata. Pero es que necesitamos un paso más, adecentar el pabellón en condiciones. Hay unas instalaciones como las de Vista Alegre que están copadas por el fútbol sala y me parece bien porque están en Primera. Está destinado a ese deporte y su cantera y nosotros siempre tenemos el problema de la pega. Valdeolleros, por ejemplo, lo necesitan otros clubs. El Ayuntamiento tiene que prever que el pabellón que se nos cede para el balonmano tiene que estar a la altura del nivel al que está el balonmano en Córdoba. Si estuviéramos en quinta categoría, podríamos tener uno de quinta. Si estamos en la segunda, debe estar a ese nivel.

-¿Qué necesitaría el balonmano en Córdoba para seguir ganando el peso que merece por resultados?

-Desde el punto de vista de cantera estamos en una situación infinitamente mejor a la de muchos clubs, llegamos a sitios donde no llegan otros y la aportación es mucho mayor. Se necesita apoyo económico institucional y privado. Somos un equipo donde este pan para este queso y este queso para este pan. No tenemos ni una estructura consolidada de club. Deberíamos contar con un preparador físico dedicado al equipo, el médico es un amigo que echa una mano. Todo lo vamos haciendo con favores de gente y con horas extra que aportan. Así es difícil llegar a un nivel alto, te limita. Organizar una fase de ascenso como las que hemos vivido se consigue porque los padres colaboran, las jugadoras de otros equipos, amigos y directivos del club se ponen en el bar y controlan el acceso. Incluso el responsable de prensa, Rafa Barroso, carga sillas. Yo, si tengo que llenar neveras, las lleno, y en eso consiste el Córdoba de Balonmano.

Miguel Pardo, presidente del Cajasur Córdoba BM. A.J. González

-Pero no es suficiente para competir.

-Necesitamos reforzar a la plantilla como hacen los demás. Este año, Torrelavega como ejemplo o el presupuesto con el que contará Alicante tras recibir una aportación de 300.000 euros, eso es impensable para nosotros, es nuestro presupuesto o ni eso. Hay otros casos como Antequera que, sin tener unos apoyos tan superlativos, sí les ofrecen ayudas el Ayuntamiento e instituciones. Con ello pueden fichar a dos o tres jugadores que dan un salto de calidad. Debemos recordar que una vez asciendes tienes que configurar un equipo que no tiene nada que ver con el coste presupuestario que se puede tener en Plata.

"El Ayuntamiento tiene que prever que el pabellón que se nos cede para el balonmano tiene que estar a la altura del nivel al que está el balonmano en Córdoba"

-Usted llegó a la presidencia en 2015 ocupando el puesto del recordado Martín del Rosal. ¿Qué le ha enorgullecido más en este tiempo?

-Muchas cosas. El fin de semana con el ascenso del femenino y la clasificación del cadete para el top ocho nacional fue muy bonito por el recuerdo a Martín. El primer paso del balonmano femenino en el club lo dio él, este ascenso es suyo y se lo dedicamos. Después recuerdo el ascenso a Plata del primer equipo masculino en Vigo. Llevábamos tres fases de ascenso sin lograrlo, la cornisa cantábrica la habíamos recorrido entera y era un esfuerzo por el que peleábamos mucho tiempo. Actualmente, el ascenso de las niñas, donde hice una apuesta decidida. Algunos no veían ni lógico sacarlas a competir y decidí hacerlo. Y la clasificación del cadete, un equipo que ha atravesado un año complicado. Gracias a Dios todos los años tenemos alguna o algunas alegrías que te van marcando y son las que justifican que sigas en esto.

-Seguirá, en principio, hasta 2025 cumpliendo una década al cargo. ¿Qué objetivos se marcaría para esta etapa? ¿Sería descabellado pensar en algún ascenso más a la élite?

-Has dicho una década y me ha dado hasta miedo (bromea). No sé ni hasta cuándo ni cómo voy a estar. Mi objetivo siguiente es poner los mimbres para comenzar la próxima temporada ordenada. El Primer equipo con una plantilla competitiva, que el femenino note lo menos posible la revolución de subir a Plata y donde tengan cabida las jugadoras del club. Hay que poner las bases para seguir funcionando en la cantera. Ahora estamos recogiendo niños de nuevo tras un año de parón por el coronavirus. Nuestra escuela de Valdeolleros ha funcionado muy bien. No pienso en objetivos grandilocuentes como Asobal o Guerreras Iberdrola. Si tienen que llegar, llegarán. Y si pueden llegar, te aseguro que lo aprovecharemos porque en eso somos especialistas. Hay que mejorar lo que tenemos, ir dando la estructura necesaria al club y recabar los apoyos necesarios. Merecemos que se nos preste más atención. Esto, en vez de partido a partido, es el día a día y debemos tener los pies en el suelo, sin creernos nada más de lo que somos, que es el Córdoba de Balonmano.

"No sé ni hasta cuándo ni cómo voy a estar. Mi objetivo siguiente es poner los mimbres para comenzar la próxima temporada ordenada"