El Córdoba CF Córdoba CFafrontará el próximo domingo en El Arcángel un partido capital en sus cada vez más limitadas opciones de disputar el play off de ascenso a Segunda A. Su técnico, Pablo Alfaro, ante la baja por sanción de Alberto del Moral, deberá rehacer la parcela del centro del campo para dominar el esférico y a un rival, el Linares, que toca bien la pelota y dispone un 4-2-3-1 con un doble pivote, conformado por Rodri y el montoreño Fran Lara, para frenar las acometidas rivales.

Tener el balón es solo el primer paso para superar al contrario. En eso hace énfasis Pablo Alfaro y lo recalcó en la sesión de entrenamientos de ayer. Sin embargo, en los cuatro últimos encuentros, saldados sin victoria, el conjunto blanquiverde fue perdiendo solidez, mordiente y capacidad de creación en el centro del campo. El técnico aragonés apostó en las cuatro ocasiones, ante Yeclano, UCAM Murcia, Recreativo Granada y Sevilla Atlético, por un doble pivote formado por Del Moral y Mario Ortiz y distintas variantes en la segunda línea de ataque. En todo caso, el equilibrio que el canterano castellano-manchego y el mediocentro cántabro aportaron en los primeros encuentros con Alfaro en el banquillo ha ido diluyéndose progresivamente.

Del Moral, que acabó expulsado ante el Sevilla Atlético, en una acción en todo caso permisible por su juventud e inexperiencia, no cuajó, en líneas generales, su mejor encuentro ante el filial sevillista. En el Estadio Jesús Navas, la joven perla de la cantera blanquiverde tuvo una efectividad del 65% en sus pases y apenas ganó el 46% de las disputas, según estadísticas facilitadas por Instat y Wyscout. En los duelos aéreos sigue siendo un seguro de vida, ya que se impuso en el 75% de ellos, pero la falta de precisión en la entrega, con tres pérdidas además, marcaron su encuentro. De hecho, la mayor parte de sus pases efectivos fueron a los defensas o a Mario Ortiz.

El cántabro, por su parte, tuvo un 70% de precisión en el pase y perdió dos balones en campo propio, siendo incapaz de recuperar un solo balón en el campo del Sevilla Atlético. Sus pases fueron, casi siempre, a los defensas y al propio Del Moral. No hubo una circulación clara entre los dos pivotes y los cuatro atacantes (Nahuel, Piovaccari, Ródenas y Moutinho) en buena parte del encuentro. El cortocircuito al que le llevó el equipo de Paco Gallardo refuerza la necesidad de novedades en la medular en el once ante el Linares.

En todo caso, el Córdoba CF tiene motivos para cierto optimismo, también estadísticos. En el Jesús Navas, perdió la batalla de la posesión por muy poco (tuvo un 49%), pero, a nivel colectivo, ganó más disputas, tanto defensivas como ofensivas, en especial en la presión de sus atacantes en el terreno de juego rival, con Piovaccari como espolón en el juego aéreo. Cifras matizadas por el reprís final de la segunda parte y a las que no acompañaron la efectividad de los pases cerca del área sevillista. La posesión en el último tercio de campo apenas fue del 19%. El equipo blanquiverde necesita mejorar en la circulación rápida cuando traspasa la primera línea de presión del contrario.

Bajo este horizonte, aumentado además por la baja por sanción de Del Moral, Pablo Alfaro realizará retoques en la medular. Cuenta con variantes dependiendo de si arriesga más en el once ante el Linares o prefiere un mayor equilibrio manteniendo el doble pivote. En este segundo caso, tiene la opción de adelantar la posición de Xavi Molina para que actúe junto a Mario Ortiz en la resta, lo que permitiría el regreso, tras dos semanas en el banquillo, de Bernardo Cruz en el centro de la defensa.

Otra opción que maneja Alfaro pasa por darle de nuevo el peto a Djak Traoré, que no salta de inicio desde el 10 de enero, ante el Betis Deportivo en la Ciudad Deportiva Luis del Sol, acumulando cinco suplencias. Solo jugó en los últimos 17 minutos del duelo del Jesús Navas. Ahora, tiene muchas papeletas de regresar al once ante el Linares. En todo caso, el técnico blanquiverde tiene en su mano, incluso, arriesgar para disponer un esquema con Mario Ortiz como hombre ancla y dos interiores ofensivos. Un plan menos previsible que necesita, en todo caso, de la recuperación total de Javi Flores y de que De las Cuevas dé un paso adelante a nivel físico.