Formaron parte esencial en el batallón de grandes olvidados del Córdoba CF en los últimos tiempos, pero ahora se apuntan al desafío del renacimiento. El Córdoba CF femenino se suma el mismo ideario impuesto en el primer equipo y en el filial: quieren destacar y, si es posible, subir de categoría.

Con Manu Agudo un año más al frente del grupo, el Córdoba volverá a competir un curso más en la Liga Reto Iberdrola, segunda categoría española. Compartirá vecindad y rivalidad deportiva con el CD Pozoalbense, que también está armando una estructura ambiciosa para optar a los puestos de arriba. Se prevé una vistosa y excitante pugna entre ambos en la temporada 20-21, cuyo sistema y fechas continúan a día de hoy en el aire.

El club ha comunicado oficialmente una lista de bajas en la que están nueve jugadoras: la japonesa Minori Chiba, la francesa Felicité Hamidouche, la rusa Elizaveta Danilova, la ghanesa Olivia Anokye y las nacionales Ana Lesmes, Elena Muñoz, María Flores, Elena Fuentes y Cristina Medina. Estas dos últimas han sido jugadoras referentes en el equipo que en la temporada 18-19 conquistó el ascenso de categoría.

El proyecto del Córdoba Femenino, que tiene como cabeza de la estructura deportiva a Francisco Avilés Peque, dará un paso adelante manteniendo a componentes que han sido importantes en la progresión de las dos últimas campañas. Los talentos cordobeses, como la joven internacional Wifi, María Avilés, Ocón o Yanire tendrán el respaldo de jugadoras consolidadas como la guardameta sevillana Gordillo, la catalana Meri Martí o la ecuatoriana Kerly Real.

La pretensión de los rectores de la sección femenina es potenciar la plantilla con un número entre ocho y diez fichajes, que podrían ser más en el caso de que saliera alguna de las jugadoras con las que deportivamente cuentan pero que podrían aceptar ofertas de una división superior.