-Es una de las sorpresas o revelaciones en el Córdoba CF esta temporada tras debutar con un gol. ¿Quién es Iván Navarro?

-Soy un chaval que tiene 22 años, soy de Sevilla y a lo largo de mi carrera he estado gran parte en el Real Betis y este enero salí de allí para incorporarme al Córdoba CF. Solo puedo decir que Iván Navarro tiene mucha ilusión por conseguir todos los objetivos que el club se propone, tanto en el filial como en el primer equipo, y que ha venido a aportar su granito de arena y a hacer que el Córdoba CF sea aún más grande.

-Es usted un extremo de los clásicos, con desborde.

-Sí, es curioso porque durante toda mi vida en escalafones inferiores he sido delantero centro, pero en juveniles me tiraron a la banda y lo cierto es que me gustó bastante jugar ahí. Siempre he tenido un fútbol de buscar el uno contra uno, encarar, retar al defensa, me gusta ganar al defensa esos duelos encarándole y la verdad es que se ve poco ese estilo de jugadores últimamente. Y creo que a la gente le gusta verlo. Es mi forma de jugar, así he concebido el fútbol.

-Se formó en el San Juan, hasta su etapa juvenil.

-Sí, donde me formé y me hice jugador de banda fue en el San Juan.

-Luego tuvo una experiencia negativa en el San Fernando, al que visitará el Córdoba CF dentro de pocas semanas.

-Sí. Me tiré allí mes y medio, el periodo en el que jugaban el play off de ascenso a Segunda B. Era mi primera experiencia viviendo solo fuera de casa, apenas tenía 18 años. Estaba muy ilusionado por poder jugar el año siguiente en Segunda B y por temas que no sé muy bien cuáles fueron, no se dio el fichaje al final. Fue un fiasco y perdí mucha ilusión, porque consideraba que había hecho buena temporada en el San Juan y me vi sin nada.

-Y ahí aparece la figura de Diego Román.

-Sí, ahí aparece Diego Román, al que le debo mucho, al que le debo que me devolviera la ilusión por seguir jugando y seguir creciendo como futbolista. Así que le doy las gracias desde aquí, porque le debo mucho.

-Se fija en usted el Betis y firma cuatro años.

-Sí. Estoy media temporada en Gerena. Meto ocho goles, ayudo al equipo a que coja una buena dinámica y salen las cosas bien, siendo mi primer año sénior. El Betis se fija en mí como jugador joven que despunta y no me voy a esconder: soy bético desde siempre. Tuve la oportunidad y no me lo pensé, a pesar de haber tenido alguna mala experiencia en años anteriores. Quería triunfar allí y firmé cuatro años y allí he estado hasta hace poco.

-¿Quién habla con usted para venir al Córdoba CF?

-Vengo al Córdoba CF cuando entran Juanito, Miguel Valenzuela y David Ortega. El que habla conmigo es David Ortega, que se pone en contacto porque había sido entrenador en el Betis de años anteriores y me conocía. Habla con mi agente, mi agente me lo consulta, yo lo veo bien y, a partir de ahí, para adelante. Imagino que sería un consenso de varios o de todos, pero es David Ortega el que contacta con nosotros.

-Y en apenas un mes, en el primer equipo.

-La verdad es que fue más rápido de lo que se puede esperar cuando uno llega aquí. Fue un sueño, porque entrar aquí a El Arcángel, con cerca de 10.000 personas, es todo lo que busca un jugador: un campo como este, un cesped perfecto, todo eso es el debut soñado para cualquiera. Y se dio todo redondo. El equipo con uno menos es capaz de remontar… Y fue perfecto. Lo que quiero es poder seguir ayudando al equipo en todo lo posible y, cuando me toque volver a jugar, a intentar hacerlo bien.

-Tan perfecto que con ese cariño a lo verdiblanco se estrena, precisamente, contra el Sevilla Atlético y anotando el gol de la victoria y remontada.

-Fue redondo (ríe), no quería decirlo, pero la verdad es que fue redondo. Coincidía en la jornada que el filial jugaba contra el Betis y el primer equipo contra el Sevilla Atlético. Jugaba contra mi ex equipo o contra su eterno rival. Estaba preparado para cualquiera y lo hice con la ilusión del debut, con las ganas de jugar bien y encima contra el rival que era, yo estaba que no cabía en mí. Encima, cuando me cae el balón y tengo la oportunidad de meterlo, imagínate. Yo ya… No cabía. Los días siguientes estaba en una burbuja.

-¿Qué le dice Agné en los instantes previos de saltar al campo?-¿Qué le dice Agné en los instantes previos de saltar al campo?

-Me pide que esté cerca de Piovaccari, como segundo punta, que vaya a recibir balones a las espaldas de sus mediocentros. Y a partir de ahí, que encare, que me asocie, que haga mi fútbol, que llegue al área. Cuando mete a Moutinho me abre a banda y el lateral rival tenía tarjeta. A partir de la expulsión de Isaac, Arnau me dice que encare sin parar porque sabe que es mi fuerte y me dieron mucha confianza. Un extremo que acaba de debutar puede tener muchas ganas pero necesita esa confianza de que puede hacer lo que él quiere y me dieron esa confianza desde el inicio. Salió todo muy bien.

-Es un futbolista que necesita esa confianza, no solo por juventud, sino también por el estilo de fútbol que tiene.

-Partiendo de la base de que cualquier jugador necesita confianza para poder crecer, es verdad que por mi forma de ser o por mi estilo de juego y otros motivos, estos años he necesitado esa confianza o que estén más encima de mí. Y no la he tenido, por lo que sea. O yo no la he sentido por parte de algunas personas. Cuando he llegado aquí me la han dado, tanto Diego Delgado como Raúl Agné me la han dado, también los compañeros. El ambiente que hay, tanto en el filial como en el primer equipo, es increíble. Son dos grupos maravillosos y eso se nota en el campo. Si fallas te animan y eso se nota en tu rendimiento. Con esa buena relación entre compañeros es más fácil tener esa confianza y dar lo mejor de ti.

-Tras el debut se va flotando, como dice, ¿qué le dice la familia o su novia?

-Ellos alucinaban. Son los que más sufren por mí y en mis momentos malos han sido los que peor lo han pasado. Estaban viviendo un sueño. Mi padre no vino… Mi padre no vino porque… Porque no puede (sonríe). Es padre y al final le pueden los nervios y prefiere quedarse en casa y verlo… ¡O no verlo!, depende. Yo lo entiendo, porque es mi padre y es el que más sufre de todos. Mi madre sí estuvo aquí y cuando se juntaron en el coche, pues imagínate, locos. Fue una experiencia muy bonita, tanto para mí como para ellos. Un día increíble, inmejorable.

-Pasa una semana y Agné le sigue dando confianza y le da la titularidad en Cádiz. Otro paso para el crecimiento.

-Claro. Te sube la autoestima y ganas en confianza. Provoca que cada vez intentes más cosas en el campo y te ayuda a crecer. Cuando veo que juego de titular es una ilusión tremenda. No se pudo ganar, pero fue un partido extraño, por la climatología (viento), el campo, el estilo de juego del rival… Son cosas que no ayudan a realizar el juego que a nosotros nos gusta, pero fue una alegría tremenda ver que en el segundo partido con el primer equipo soy titular. Me lo dicen hace seis meses y no me lo creo. Estoy deseando volver a tener una oportunidad, cuando el míster lo crea conveniente, y aprovecharla para ayudar al equipo. Porque de lo que se trata, al final, es de eso, de ayudar al equipo, porque el beneficio del equipo es el beneficio de todos.

-¿Se imagina ya estar hasta el final con el primer equipo o es consciente de las circunstancias, lesiones sobre todo, que le han llevado al primer equpo?

-Yo lo que quiero es ayudar, tanto en el primer equipo como en el filial. Si juego con el filial y ayudo a salir de ahí, que es el objetivo del club, bien. El objetivo del club es que el primer equipo suba y en lo que yo pueda ayudar, encantado de hacerlo. El objetivo de los jugadores del filial es debutar con el primer equipo, ayudarle, por qué no hacerse un hueco si todo va bien. Pero mi objetivo principal es ayudar al club, ya sea en el filial o en el primer equipo.

-¿Ve plantilla para llegar al liderato?

-Si te digo la verdad no conozco todos los equipos del Grupo IV. Por mi experiencia en Segunda B, de hace un par de años, y lo visto hasta ahora, tenemos un grupo increíble. Hay jugadores que han estado en Primera y en Segunda muchos años. Y ya no solo eso. Porque puedes haber jugado en esas categorías y estar ya de vuelta, como se suele decir. Pero es que no es así, no están de vuelta, son los que más tiran del carro, son los que marcan el nivel, la diferencia. Creo que no hay equipo en la categoría que tenga lo que nosotros tenemos. Si somos capaces de llevar los partidos al terreno que nosotros queremos, tener balón, ser protagonistas, sobre todo aquí en casa, no hay equipo que nos pueda parar. Ni el primero ni el segundo, creo yo. Se tienen que dar las circunstancias también, porque esto es fútbol y hay que tener esa pizquita de suerte. Pero si el equipo trabaja como hasta ahora y compite como está compitiendo y con ese puntito de suerte, creo que se puede conseguir el primer puesto, aunque primero tendremos que conseguir alcanzar al tercero, luego al segundo y luego al primero, pasito a pasito. El objetivo principal es ascender y creo que hay plantilla de sobra para subir.

-Ahora vienen dos partidos en casa, el primero ante el Algeciras. Hacer seis de seis es difícil, pero si se logra, ese primer puesto estaría cerca.

-Creo que estos dos partidos van a marcar un poco el devenir de la competición, dónde vamos a estar. Está claro que no es que sea más fácil, ningún partido es fácil, pero sí ayuda a que los dos partidos sean en casa ante dos buenos rivales, uno de ellos directo. Aquí, con nuestra gente, con las ganas que llegamos y la proyección que llevamos debemos ir a por todas y hay esa ilusión de ganarlos para verlo más cerca.

-Con usted.

-Si es posible conmigo en el campo, pues mejor (ríe), sean 90 minutos, 20 o lo que sea, pero ayudando al equipo, que es lo que importa.