Más allá de las sensaciones, los números no engañan. Las estadísticas extraídas de Instat señalan que los poco más de 45 minutos de los que disfrutó Iván Navarro, el pasado domingo, fueron más que aprovechados por el sevillano. Y no solo por el gol en el minuto 88, según se puede comprobar de este gráfico.

En el mismo estadio hubo varios aficionados que preguntaron la identidad de Iván Navarro, que llegó a El Arcángel apenas un mes antes para reforzar al filial y tras un periplo en el que fue captado por el Real Betis, que luego lo dejó ir y tras recibir una nueva decepción tiempo después. De hecho, tras el duelo del domingo, el extremo blanquiverde se declaró bético de nacimiento, aunque llegó a militar una temporada en el juvenil B del Sevilla, precisamente en esa etapa en la que muchos jugadores jóvenes pasan del cielo al infierno. Navarro llegó a disfrutar de unos días de pretemporada con el primer equipo verdiblanco, entonces a las órdenes de Quique Setién.

A pesar de todo se le cedió al San Juan juvenil, pero «no le fueron bien las cosas en las categorías base, no terminó de encajar», explica el que fuera su entrenador en el Gerena, Diego Román, a pesar de que en el San Juan anotó una docena de goles. Ahí se interesó por él el San Fernando, que estaba a punto de ascender a Segunda División B. Se fue un mes a prueba, aunque con la promesa, incumplida posteriormente, de que estaría en la plantilla. El jugador se vino abajo y decidió «dejarlo. Estaba muy decepcionado, pero le convencí», comenta Román, que reconoce que «no le conocía, aunque tenía referencias de él». El padre del futbolista le avisó que «el niño no va a probar en ningún sitio», que si un club le quería solo tendría que hacerle la ficha. Y Román cumplió. «Empieza la temporada y el chaval va a más y a más» y en la primera vuelta ya había anotado casi una decena de goles en Tercera. El Betis vuelve a interesarse por él «y le hacen un contrato de tres o cuatro temporadas. Al Gerena le pagaron 18.000 euros por él, que eso para un club como este, significa resolver la temporada», explica el que fuera técnico de Iván Navarro, que cobraba entonces una cantidad irrisoria al mes, con la que «apenas cubría la gasolina». Pero el padre, el verano anterior, ya avisó de que «el dinero es lo de menos» y solo buscaba que su hijo volviera a disfrutar del fútbol. Lo hizo allí, en Gerena, lo que le valió el pasaporte para el Real Betis, algo que ahora Román contempla con alegría. «Cuando una puerta se cierra se abren cuatro ventanas y estoy seguro de que el chaval va a triunfar en el Córdoba CF si le dan confianza», ya que a su juicio «es un crack como persona y como jugador; tiene desborde, tiene gol, muchas condiciones», comenta orgulloso el actual entrenador del Gerena.

Cualidades que demostró Iván Navarro en su puesta de largo, el pasado domingo. Las estadísticas señalan que protagonizó 40 intervenciones en los poco más de 45 minutos que estuvo sobre el césped, mientras que un hombre fundamental en el filial sevillista como Pepe Mena, que jugó todo el encuentro, lo hizo en algo más de 70. El extremo blanquiverde disparó en tres ocasiones a puerta, una de ellas con gol, y el sevillista lo hizo en una oportunidad. De 24 pases que dio, 16 terminaron llegando a su destino, mientras que el cordobesista lo intentó en 14 ocasiones de las que 10 tuvieron éxito. Mena intentó siete regates, mientras que Iván Navarro lo hizo en ocho ocasiones, prácticamente con el mismo resultado de éxito para cada uno, aunque en bastante menos tiempo para el blanquiverde. En general, los números confirman las sensaciones transmitidas por el sevillano en su estreno con el primer equipo blanquiverde, el pasado domingo, tras el que habrá que comprobar si tendrá más continuidad a corto plazo.

Desde su llegada, hace aproximadamente un mes, ha entrenado con el primer equipo a las órdenes de Agné todos los miércoles y algún jueves, por lo que lo más probable es que hoy esté en la Ciudad Deportiva con los mayores en el regreso al trabajo tras la jornada de descanso.

«Cuando se fue al Córdoba CF le dije que había hecho bien y los padres a mí me quieren un montón», explica Diego Román, que desvela que «me dicen que salvé al chaval, pero yo les digo la verdad, que se lo ganó él, a pesar de que apostamos por Iván cuando iba a dejar el fútbol», comenta el técnico del Gerena, que reconoce el orgullo que siente al ver a su exjugador disfrutando de la competición después de unos años complicados y en los que tenía decidido dejar el fútbol. Más de tres años después de aquello, y tras debutar con el Córdoba CF anotando el gol del triunfo, Iván Navarro está en una nube.