Visitar al filial sevillista obliga a recordar, ineludiblemente, muchos partidos. No en vano, el Sevilla Atlético, en cada una de sus acepciones es el decimoquinto rival al que más se ha enfrentado el Córdoba CF en su historia. Uno de esos recuerdos, agridulce, se produce en la temporada 2005/06. Con el objetivo del ascenso, el conjunto blanquiverde fracasó en las primeras nueve jornadas bajo la batuta que Quique Hernández, ya que estaba situado en puestos de descenso a Tercera División tras sumar solo siete puntos, ver la salvación a dos y las eliminatorias de ascenso nada menos que a once puntos.

El club blanquiverde decidió la destitución del de Anna y el regreso de un símbolo: Pepe Escalante. Aún con su ficha sin tramitar en la RFEF, Escalante debutó precisamente ante el Sevilla Atlético. Su imagen en la grada junto al recordado Litri es una estampa de la historia reciente cordobesista.

Aquel filial sevillista, con David Prieto, Crespo, Redondo, Pablo Sánchez o Diego Capel, entre otros, cayó por 1-2 en el estreno del técnico del Ciudad Jardín, con goles de Luis Ligero y Txiki. Aquel cambio supuso un punto de inflexión, ya que aquel Córdoba CF logró despegar de manera paulatina. El tiempo había corrido y la oportunidad voló, pero en la jornada 34 llegó a estar a tan solo cinco puntos de las eliminatorias de ascenso a Segunda. No pudo ser, pero sí en la siguiente temporada y también con triunfo en casa del filial sevillista.

Aquel Córdoba CF del ascenso tenía a estas alturas un punto más que el actual, aunque ya había sufrido una derrota, en Linares, en la segunda jornada (3-2), aunque logró tres victorias y un empate.

El equipo del ascenso en Cartagena sumaba en las primeras cinco jornadas siete puntos, dos menos que el actual y se encontraba a tres puntos de los puestos de eliminatorias de ascenso y a seis del líder, el Polideportivo Almería. Finalmente, el último equipo que regresó a Segunda desde la Segunda B fue el de la 1980/81, que con Cayetano Ré firmó un arranque difícil de igualar: once victorias y tres empates en las primeras 14 jornadas. Fue la temporada que terminó en un ascenso a Segunda División que apenas se celebró.