Al Córdoba aún le queda paciencia. El pobre arranque liguero del conjunto blanquiverde, jalonado con el desastroso encuentro protagonizado el sábado en Los Cármenes, no ha hecho modificar la opinión de la cúpula del club, encabezada por Jesús León, quien ayer mantuvo una reunión de varias horas con su círculo de confianza, entre los que están su director deportivo, Rafa Berges, y su director general, Alfredo García Amado, en contacto telefónico continuo y hombre que conoce al actual técnico blanquiverde desde su etapa en el Sporting de Gijón.

Lo más llamativo de tanta conversación de horas y horas es que se sigue manteniendo la confianza en el técnico, José Ramón Sandoval, aunque obviamente la preocupación va en aumento. Por un lado, porque el Córdoba es colista de la tabla, con sólo tres puntos sumados de los 21 disputados. Por otro, porque en el partido del sábado ante el Granada, y especialmente en la primera parte, se pudo constatar que el equipo no muestra ningún atisbo de ideas ni de competitividad.

La preocupación no es para menos. El Córdoba no es sólo el equipo más goleado de Segunda, sino que el segundo que más goles ha encajado ha recibido siete menos que los blanquiverdes. Entre Primera, Segunda y los cuatro grupos de Segunda B no hay ningún equipo que encaje tantos goles como el Córdoba, por lo que se ha convertido, junto al Elche, en el único club que aún no conoce el triunfo en la categoría de plata del fútbol español tras más de un mes y medio de competición.

Precisamente el Elche, con un límite salarial 100.000 euros por debajo del que tiene el Córdoba, suma cinco puntos -dos más que los blanquiverdes-. El Reus Deportiu, que tiene el presupuesto deportivo más bajo de la categoría, suma ya ocho puntos -cinco más que el conjunto cordobesista-, mientras que el Rayo Majadahonda, apenas 100.000 euros por encima del Córdoba, suma el doble de puntos que el inquilino de El Arcángel, seis. Quizás el caso más llamativo sea el del Alcorcón, que con un límite salarial de cinco millones justos (uno más que el Córdoba), suma 14 puntos, los mismos que el Deportivo, Las Palmas o Granada, que se situó en puesto de ascenso directo tras el triunfo del pasado sábado. Obviamente, una plantilla barata a la que se ha sacado máximo rendimiento en este arranque liguero, en el que suma una media de dos puntos por partido, la misma que tuvo el Córdoba en el final de la pasada temporada, bajo las órdenes de José Ramón Sandoval.

Pero más allá de lo numérico, que es irrebatible para la mayoría, el problema para el de Humanes es que, a diferencia de otros muchos, su equipo no transmite nada. La fragilidad defensiva es desmoralizadora, mientras que las ideas y el trabajo de mediocampo hacia adelante brilla por su ausencia. De hecho, los tres últimos goles anotados vienen de sendas acciones individuales, dos golazos, a cargo de Bambock y de Álvaro Aguado, mientras que el tercero fue desde el punto de penalti, obra de un Aythami que asumió la responsabilidad en Los Cármenes. Tres goles en dos partidos que sirvieron para sumar ese punto ante un Tenerife que estuvo la última media hora de partido en inferioridad, circunstancia que tampoco supo aprovechar Sandoval.

A pesar de los números y de los síntomas, en la cúpula blanquiverde se sigue apelando a la paciencia, que no a la calma absoluta, para esperar la reacción del propio equipo y de su cuerpo técnico. La próxima prueba, la octava del calendario para intentar sumar el primer triunfo, será el sábado en El Arcángel ante un Almería en el que se podía pensar como rival directo, pero que ya está con 10 puntos en el bolsillo. El rival del Córdoba, hoy por hoy, es el Córdoba.