En Dortmund se llevaron una grata sorpresa. Recién reanudada la Bundesliga después del parón invernal, el Borussia contará antes de lo esperado con su gran estrella, el pichichi Pierre Emerick Aubameyang. El delantero, el líder indiscutible de Gabón, la selección que dirige José Antonio Camacho desde el 1 de diciembre, se llevó un batacazo histórico en su propio país. De ser favorita pasó a ser eliminada en la fase de grupos. Es el primer anfitrión que cae tan pronto desde hace 23 años.

Tres empates contra Camerún, Guinea Bisau y de Burkina Faso, es el triste balance de las Panteras en la que debía ser su Copa África, un oasis festivo en un país con graves problemas. «No hemos tenido tiempo ni para jugar amistosos, pero no podemos llorar», dijo Camacho, que no aseguró su continuidad en el cargo. «Lo siento por el público y por el equipo. El portero de Camerún se ha salido y contra Guinea Bisau encajamos un gol en el minuto 91. Son los puntos que nos faltan. ¿Mi futuro? De eso ya hablaremos más adelante». Desde su regreso al Benfica en el 2007, el exseleccionador español acumula una década de fiascos en los banquillos. No llegó al año en Lisboa, fue despedido de Osasuna en febrero del 2011y fracasó después en China.

Después de tres años sin entrenar, Gabón confió en él, apoyado por Deco, asesor del presidente Alí Bongo, y Jaume Ferrer, el exvicepresidente del Barça que ha profesionalizado el fútbol gabonés en los últimos años. Guim Laporta, el hijo del expresidente azulgrana, también trabaja en la selección. Camacho tuvo problemas con la directiva antes del torneo y se especuló con su renuncia. La tensión en el país es alta, con una fuerte oposición a Bongo, que estuvo en la concentración gabonesa rodeado de guardaespaldas armados.

La Senegal del perico Pape Diop y Túnez se aseguraron ayer su presencia entre los ocho mejores. Argelia, la selección del Balón de Oro africano Riyad Mahrez, también se quedó fuera. Entre hoy y mañana se completarán los cuartos, con el campeón actual, Costa de Marfil, también en el alambre. Los Elefantes deben ganar hoy a Marruecos para no seguir el camino de Gabón y Argelia.