España está a un peldaño de luchar por las medallas en el Mundial de Francia y no quiere que en su partido de cuartos de final de hoy en Montpellier (20.45 h, Teledeporte) se repita la historia de octavos con Brasil, frente al que sufrió hasta el último suspiro. Aquel agónico triunfo por 28-27 debe servir de lección a los hombres de Jordi Ribera.

Croacia, fácil verdugo de Egipto en octavos, es un rival duro, pese a los precedentes favorables. En el Europeo de Polonia España derrotó al equipo balcánico en semifinales (33-29) camino de una final que luego perdió con Alemania. En el de Dinamarca 2014, España le quitó el bronce.

«Si en los últimos años siempre hemos estado en la lucha por las medallas, ¿por qué este año no?», asegura el lateral Joan Cañellas, recordando que la selección ha estado en las tres últimas semifinales: cuarta en Catar 2015, oro en España 2013 y bronce en Suecia 2011. Un título en el Mundial de Túnez del 2005 completa el dorado historial.

«Espero que el susto ante Brasil nos ayude para lo que resta», afirma el técnico Jordi Ribera, que atribuyó el bajón, tras haber derribado a Eslovenia en la fase de grupos, a haber abandonado «la humildad que nos caracterizó».