Para desatascar los problemas legales, el club blanco tuvo que dar marcha atrás en varias de sus idea iniciales. Entre ellas, la del hotel, que en principio no verá la luz, aunque el presidente del Madrid no descartó su construcción, entre otras cosas porque el traslado de las oficinas del Bernabéu a Valdebebas supondrá liberar 8.000 metros cuadrados.

Tampoco habrá ampliación del aforo, que también se contemplaba. «Vamos a convertir el estadio en un icono arquitectónico vanguardista», dijo Florentino en su día.