Marc Márquez ha reconocido, en una amplia entrevista concedida a Sky TV Italia, la televisión de pago que tiene los derechos del Mundial de MotoGP en el país de Valentino Rossi, que, tras los primeros test del pasado año en Malasia “me resultaba imposible, totalmente imposible, aspirar al título”. Preguntado sobre la conquista de su tercer título mundial de MotoGP en cuatro años, el nen de Cervera reconoce, de nuevo, que no solo ha sido “el más trabajado” sino “el más inesperado, tal y como habían transcurrido los primeros ensayos de pretemporada”. Márquez reconoce que, tras una primera parte de Mundial difícil, “hemos sabido remontar el vuelo, entre todos, fábrica, equipo y piloto, en la segunda parte del campeonato”.

MOMENTOS CLAVES

El piloto catalán explica que las carreras de Holanda y Alemania fueron decisivas para adquirir una cierta ventaja “para empezar a administrarla” y, sobre todo, Aragón “fue vital, pues ahí, Valentino era muy competitivo”. Preguntado si la nueva mentalidad, la nueva manera de correr, más sensata, con menos impulso y pasión, fue decisiva en esos momentos, Márquez insiste en que no tenía otro remedio que cambiar de estilo. “Si la moto no era como las demás, necesitaba confianza, hacer algo. Mi nueva mentalidad estuvo provocada por esa situación. Entendí que si quería aspirar al título, tenía que cambiar algo. No tenía sentido arriesgar siempre, cuando no podía, cuando no debía, cuando no era el momento”.

Marc MárquezPILOTO DE REPSOL-HONDA"Mi cambio de mentalidad fue provocado por la moto. No tenía sentido arriesgar cuando no se podía, cuando no se debía"

Sabido es que, no solo los expertos, no solo la crítica, sino hasta sus propios compañeros de parrilla, especialmente Valentino Rossi, Jorge Lorenzo y Maverick Viñales, han reconocido que quien ha marcado la diferencia este año, quien ha convertido en campeona a la Honda, ha sido Márquez. “Sí, sé que todo el mundo dice eso. Es un gran elogio, pero la realidad es que este también es un deporte de equipo, sin Honda detrás, sin mi equipo y todos los ingenieros y técnicos que me ayudan, no hubiese podido conquistar el título”.

FALTA DE ACELERACIÓN

Márquez reconoce que aún está a la expectativa de saber, de comprobar, de ver cómo es la Honda del año que viene. “Ya he dicho que al probarla en Valencia, tras el gran premio, me esperaba algo de mejora en aceleración. Veremos. Creo que el chasis será el mismo de este año, pues me encuentro bien con él”. En ese sentido, Márquez cree que la RC213V del año que viene se encuentra al 80%. “Tenemos que encontrar ¡ya! ¡pronto! el 20% restante para ser veloces ya en el primer GP de Catar”.

El tricampeón del mundo más joven de MotoGP no mostró sorpresa alguna, en la charla con SKY TV Italia, por lo veloz que fue Jorge Lorenzo en su primera toma de contacto con la Ducati Desmosedici. “Sabía que se adaptaría rápidamente. Creo que podrá ganar algún gran premio el año que viene. ¿Qué si peleará por el título?, es muy pronto para decirlo”. Y, a continuación, reconoce que él no tiene muy claro si hubiese cambiado su Honda por la veloz Ducati. “Yo me encuentro bien, muy bien, sobre la Honda. Me lo dice, incluso, mi corazón”.

GRAN RIVALIDAD

Al que sí considera un firme candidato al título es al también catalán Maverick Viñales, que ha sido una auténtica bala en su estreno con la Yamaha M1, superando, por más de medio segundos, siempre, a Rossi. “Ya con la Suzuki, Viñales era velocísimo”, cuenta Márquez, “así que no me ha sorprendido nada que hiciese los tiempos que ha hecho nada más subirse a la Yamaha, que es una gran moto. Maverick aspirará al título desde el primer día. Bueno, como Valentino, por supuesto”. En ese sentido, Márquez agradece el saludo que el Doctor y él tuvieron en Montmeló y que sirvió para que, a partir de entonces, “todo se calmara un poco, hubiese otra atmósfera y todo fuese más profesional”.