Eran las 18.20 horas del sábado 15 de septiembre del 2012 y el Córdoba decidió aparecer sobre el césped del Estadio Municipal de Santo Domingo, en donde le esperaban, además de un centenar de Incondicionales (nunca mejor puesto el nombre), un equipo de Segunda División que tiene fama, incluso para los que no siguen el fútbol, de montar partidos en casa basados principalmente en la intensidad. Será por eso de que es muy difícil jugar en el estrecho campo alfarero por lo que el conjunto blanquiverde se marcó un Perico Delgado . ¿Recuerdan? El segoviano defendía el título de campeón del Tour y en la etapa prólogo apareció con algunos minutos de retraso cuando ya le habían llamado y el reloj marcaba tiempo.

De la misma manera, el Alcorcón ya llevaba 20 minutos jugando, no tanto al fútbol, pero sí metiendo una intensidad tremenda a cada acción. En la primera parte, Oriol Riera llegó a ganar hasta ocho balones por alto a la defensa blanquiverde. Y en las ocho dio opción a segunda jugada. Hagan la cuenta y dividan por 45 minutos.

Como decimos, el Córdoba se puso a intentar jugar el balón a partir del minuto 20, mientras que el Alcorcón buscaba pillar a la contra a los de Berges. Toda esa intención fue diluyéndose progresivamente. Si a los 22 minutos Oriol Riera forzaba un córner y a los 28 Juli se aprovechaba de la lesión de Gaspar, lo cierto es que de ahí al descanso, los visitantes consiguieron mantener posesión, eliminar opciones de contragolpes y hasta generar alguna que otra ocasión. Esto es, el Córdoba consiguió que hubiera dos contendientes y, además, él era el que tenía el balón y generaba opciones de gol. Pocos minutos después de ese último peligro generado por Juli el Córdoba reclamó penalti del portero alfarero, Manu Fernández, sobre Dubarbier. La acción, al menos desde la grada, se vio clara merecedora de pena máxima.

Con todo, el Córdoba no pareció desanimarse y conseguía generar algo de fútbol a través de esporádicas apariciones de Caballero y de Abel Gómez. El primero lanzó para que Patiño peinara ligeramente, pero Manu Fernández volvía a estar en el sitio. El final de ese primer acto tuvo como protagonista de nuevo al equipo de Rafa Berges y, especialmente, a Pedro. El alicantino se montó una jugada por la banda con recorte hacia dentro internándose en el área rival. Su disparo, cruzado y con toda la intención, se marchó rozando el palo largo. Y justo antes de que Arias López decretara el viaje a vestuarios, de nuevo Pedro recibía un buen balón servido por Abel Gómez y alojaba el esférico en las mallas alfareras. Pero el cántabro aseguraba que lo hizo en fuera de juego.

El partido que comenzó a las 18.20 horas, esto es, el encuentro que decidió jugar el Córdoba hasta el descanso, no tenía mala pinta. Otra cosa fue lo que ocurrió en su ausencia. Un Alcorcón con más fuerza e intensidad que juego o fútbol logró dejar la defensa blanquiverde como si... Exactamente eso: como si no estuviera. Un centro desde la banda, en la línea de tres cuartos, al borde del área pequeña fue rematado por Kike López, que anduvo más listo que los centrales y el portero visitantes.

Pero es que nada más salir de vestuarios llegó el segundo gol alfarero, fruto del despropósito absoluto, de la monumental caraja. El tanto de Juli es para vérselo, en repetidas ocasiones, en vídeo, porque eso es imperdonable no ya en el Córdoba, sino en cualquier equipo de la LFP.

¿Cómo alegar y reclamar sesudos conceptos tácticos ante esa fotografía? Sería como pedir a los ingenieros de Ferrari más potencia o a Fernando Alonso más habilidad cuando lo que falla es un trozo de la barra estabilizadora que cuesta un euro. Se avisó en Murcia y se repitió en Lugo: o se tira de decisión, madurez, mando y responsabilidad o cualquier equipo, cualquier organización salta por los aires por mucha voluntad que pongan el resto de componentes. Incluidos los de los sesudos conceptos tácticos. El Córdoba acusó el golpe. Psicológicamente fue duro afrontar dos lagunas mentales como las que costaron ese 2-0 en el marcador. Así, durante un cuarto de hora el partido se convirtió en el clásico "yo no quiero y tú no puedes".

Pero con la inercia de la posesión de balón, los blanquiverdes fueron empujando progresivamente a los alfareros. Tanto, que los de Bordalás terminaron marcando una línea de defensa compuesta por seis elementos y un centro del campo con cuatro. Era llamativo ver a Quini actuando como un pivote virtual.

El Córdoba intentaba romper la línea de fuera de juego. Lo hizo una vez con un pase de López Silva que Dubarbier transformó en gol. Lo volvió a hacer Pedro con un disparo raso que se fue por milímetros. De nuevo contactó con el argentino Caballero en una jugada que finalizó en córner. Rennella y Joselu tuvieron también la suya, así como López Silva. Los de Berges tocaban a rebato y hasta Kiko Olivas estrelló el balón en el larguero tras una falta botada por Caballero. Otra de Duba, de nuevo Pedro y hasta López Garai.

Durante 40 minutos de partido el Córdoba jugó, tuvo posesión y construyó. Fue superior. En otros 30 minutos se pudo presenciar un choque relativamente igualado. En el resto de tiempo el Córdoba no compareció.

Estadio: Santo Domingo

Asistencia: Unos 3.000 espectadores, un centenar, blanquiverdes

Terreno de juego: Muy bien

Alcorcón: Manu Fernández (1), Nagore (24), Laguardia (16), Babin (6), Angel Sánchez (23), Rubén Sanz (8), Mora (10), Fernando Sales (20), Kike López (11), Juli (15) y Oriol Riera (9).

Cambios.

Prendes (21) por Fernando Sales en el 21', Abraham (4) por Kike López en el 55' y Quini (14) por Oriol Riera en el 66'.

Córdoba CF: Alberto García (1), Fernández (17), Gaspar (4), Kiko Olivas (22), Fuentes (3), López Garai (14), Pedro (15), Abel Gómez (23), Caballero (21), López Silva (19) y Patiño (9).

Cambios:

Dubarbier (16) por Gaspar en el 28', Rennella (12) por Abel en el 56' y Joselu (18) por Patiño en el 66'.

LOS GOLES

1-0 (7') Balón colgado por Mora desde la línea de tres cuartos al borde del área pequeña blanquiverde. Kike López se adelanta a los centrales y anota.

2-0 (52') Monumento al absurdo de la defensa blanquiverde que aprovecha Juli para marcar casi a placer.

2-1 (75') Pase de López Silva a Dubarbier, que rompe el fuera de juego de la línea de seis de la defensa local y cruza el balón para marcar.

EL ÁRBITRO

Arias López (C. Cántabro)

Sospechoso, tanto por jugadas en las áreas como por el límite de aguante con la parroquia local. Amonestó a los locales Angel Sánchez (31'), Nagore (67'), Quini (86') y Mora (86'), mientras que por parte blanquiverde vieron la amarilla Gaspar (11'), Fernández (51'), Patiño (65') y Kiko Olivas (84').