1. Ya no hay incertidumbre institucional

El verano pasado arrancó con la llegada al club de Carlos González. La incertidumbre institucional fue alta con los continuos rumores de venta durante gran parte de la temporada. Además, la entidad se encontraba sumergida en un proceso concursal. Un año después, el Córdoba vive días relativamente tranquilos, pues pese a los problemas económicos que arrastra, ya posee el control absoluto. El club tiene mayor libertad para fichar, para vender, para decidir el lugar de concentración, etc. Se vuelve a la autogestión.

2. Mucho más prestigio deportivo

La temporada pasada el Córdoba acabó coqueteando con el descenso, cuando llegó a tener una renta de hasta diez puntos. Un mal final de campeonato no ayudó en nada a cimentar el futuro. No era un equipo excesivamente atractivo para los jugadores, pues sus objetivos no pasaban de la permanencia. Este verano vivirá la situación opuesta. La gran campaña que ha realizado el conjunto cordobesista le ha colocado en la primera línea de parrilla como posible destino para muchos futbolistas. A ello también ha ayudado la propuesta tan vistosa que ha desarrollado el equipo.

3. El grueso del plantel está confeccionado

El verano pasado fue muy convulso. Se llegó a acuerdos para que varios futbolistas abandonaran la entidad. Hubo una gran criba y fue necesaria la llegada de trece fichajes más tres en el mercado invernal. De hecho, el equipo se fue de concentración a La Manga sin el grueso del equipo, por lo que se tuvo que echar mano del filial.

Para la próxima Liga se asegura desde la secretaría técnica que tan solo harán falta unos cinco fichajes. Hasta 16 jugadores tienen contrato en vigor y salvo jugosas ofertas por alguno, no se esperan salidas.

4. La aficiónm vuelve a ilusionarse

En la recién acabada temporada, el Córdoba ha contado con unos 1.500 socios menos. La desbandada se produjo por culpa de la trayectoria deportiva de los últimos años. La afición estaba cansada de no poder disfrutar de cotas mayores. Tras pelear por el ascenso a Primera División con un juego alegre y llamativo, la hinchada ha vuelto a responder y a recuperar la ilusión perdida. Por El Arcángel esta temporada han pasado casi 40.000 personas más que la pasada, sin contar el 'play off'; en total, unas 205.000, dato que habla de la ilusión que se ha creado en la ciudad.