Era un reto exigente. Mucho. Y, sobre todo, una prueba de fortaleza mental. Y el Barça Regal la superó con nota. De la mano de un inspiradísimo Juan Carlos Navarro, que sumó 15 puntos en apenas 12 minutos, el equipo azulgrana recuperó su imagen más sólida y se impuso en la cancha del Valencia (64-80), para recuperar el factor pista y tomar la delantera en la elminatoria por 2-1. Salvó el Barça una situación comprometida en la Fuente de San Luis y lo hizo a partir de la resurrección de su líder, de Juan Carlos Navarro, y eso le permitirá disponer de dos oportunidades de sellar su pase a la final, la primera mañana mismo también en la pista valenciana. "Navarro ha sido la clave", reconoció el técnico azulgrana Xavi Pascual.

Inédito en la serie frente al Lucentum Alicante en cuartos, Navarro apenas había jugado 17 minutos en los dos primeros encuentros frente al Valencia en el Palau Blaugrana. Pero ayer volvió a lo grande. Con 12 minutos de inspiración, pura delicatessen, destellos de su particular magia que contagiaron al resto del equipo y sirvieron para que sus compañeros recobraran la confianza. Hasta su entrada en cancha, el Barça Regal parecía perdido. No daba Pascual con la tecla apropiada para controlar el partido. No había un hilo conductor. Faverani volvía a ser una pesadilla para la defensa (12 de sus 14 puntos llegaron antes del descanso) y el Valencia parecía en condiciones de abrir brecha (25-20, m. 13). Fue saltar la Bomba a la cancha y el Barça sufrir una mutación espectacular. Sumó siete puntos casi consecutivos y puso la directa al triunfo con una facilidad pasmosa.