360 días después de que el juez Fernando Caballero aceptase que el Córdoba CF SAD se acogiera voluntariamente al concurso de acreedores, la entidad blanquiverde podrá recuperar gran parte del control sobre su autogestión, perdido después de acumular casi nueve millones de euros en deudas y cambiar su máximo accionista apenas 12 días después de que Caballero firmase el auto. Aquel 23 de mayo supuso la entrada, pocos días después, de Daniel Pastor y Alberto Escudero como administradores concursales. Si la votación del próximo viernes da el visto bueno al plan de viabilidad el juez cesará a ambos de sus funciones en un plazo máximo de 10 días, aunque Pastor será el vigilante del cumplimiento. Otra cosa muy diferente será la capacidad de generar ingresos.