VARGAS

En un encuentro en el que destacó principalmente el bloque, el arquero aracelitano tuvo un par de intervenciones de mérito.

Gol: 1-0 (94') Fabios, de cabeza.

Arbitro: Gallego Gambín, colegio murciano. Auxiliado por Murcia Gómez y Ros Gómez. Amarillas a Servando, Manu, Cascón y Toni García por el Real Jaén y a Curro Vacas, Vargas, Albiol y Sarmiento por el Lucena. Expulsó a Castillo, del Lucena, una vez finalizado el encuentro.

Estadio: La Victoria. Unos 3.000 espectadores.

El Real Jaén salvó ayer un encuentro crucial ante el Lucena para seguir con aspiraciones de play off. Y lo hizo con un ariete llamado Fabios, que cabeceó a la red un saque de esquina lanzado por David Vidal en el minuto 94. La explosión de felicidad llegó a La Victoria en un partido que acabó con la afición en pie y fusionada con el equipo y con un Lucena roto, con expulsión de Sergio Castillo a la finalización del choque, y con la sensación de no haber merecido tanto castigo, ni por el fondo (juego durante el encuentro) ni por la forma. A pesar de la superioridad técnica de los de Falete en el centro del campo el balón fue de los locales, que se dedicaron durante todo el choque a mandar balones largos sin resultado. El Lucena no lo pasaba excesivamente bien, ya que ante la ausencia de posesión tuvo que afrontar un encuentro de pelea y que parecía abocado al 0-0, con unos minutos finales en los que los de Herrero se volcaron.

El Real Jaén lo intentó por la derecha. Llegó bien, pero no puso un centro aseado al interior del área. Lo buscó por la izquierda. Explotó a Alex Cruz por ese costado, pero tampoco encontró el camino. También quiso penetrar por el centro, con pases a los desmarques de Cascón, pero no hubo manera. La mejor solución fue el viejo recurso, el del defensa reconvertido en delantero que se mueve con destreza en el juego aéreo. Esa fue la decisión más trascendente (así lo rubricó el marcador) que tomó Manolo Herrero en el encuentro. Como vio que su equipo no encontraba la forma de llegar al gol, dio entrada a Fabios en el minuto ochenta y ocho. Lo colocó al lado de Diego Cascón y a esperar un centro desde la banda. El otro acierto de Herrero fue utilizar a Vidal, un jugador exquisito en el toque de balón. Entre los dos se fabricaron el tanto del triunfo. Vidal tocó con dulzura desde la esquina, puso una pelota deliciosa en el área, Fabios cabeceó como los grandes arietes, picó el balón y consiguió un gol de extraordinaria valía e importancia. Tres puntos para prolongar el sueño y vivir con la esperanza de que la promoción es posible.