El Bayern de Múnich derrotó ayer por 3-1 al Villarreal con lo que se clasificó para los octavos de final de la Liga de Campeones en un partido en donde dominó claramente a los visitantes, sin embargo, mostraron voluntad y espíritu de lucha.

Las cosas empezaron mal para el Villarreal cuando en el minuto 3 Carlos Marchena cometió un error garrafal que significó el primer gol bávaro. Marchena hizo un mal pase que fue interceptado por Toni Kroos para luego meterle el balón al área a Franck Ribery que derrotó sin problemas a Diego López.

El Villarreal, con las bajas que limitaban sus posibilidades, no estaba para tirarse a jugar el empate y siguió apostando a la carta de esperar atrás y buscar posibilidades de contragolpe.

En el 20 hubo un posible penalti a favor del Villarreal, el balón pegó en la mano de Philipp Lahm dentro del área pero el árbitro consideró que no había intencionalidad.

No obstante, al margen de la discusión de si en esa jugada hubo pena máxima, la superioridad el Bayern eran clara. El segundo gol del Bayern llegó en el 26, por medio de Mario Gómez, y el tercero, de Ribery, tras el del honor de De Guzmán.