El Córdoba CF firmó ayer, en palabras de su presidente y máximo accionista, Carlos González, "uno de los convenios más importantes de los muchos que presentaremos en breve". El acuerdo con la Universidad de Córdoba permitirá que, durante los próximos cinco años, todos los equipos del club blanquiverde entrenen o jueguen sus partidos, según los casos, tanto en el campo de césped artificial como en el de césped natural. De esta forma, la entidad cordobesa abandonará progresivamente las instalaciones de la ciudad deportiva, cedidas por Rafael Gómez hasta el 2013, que, según González, "no reúnen las condiciones adecuadas" para el desarrollo de la cantera.

El primer beneficiado será el filial de Tercera División, que podrá hacer uso, "si quiere el cuerpo técnico, inmediatamente" del terreno de juego de césped artificial para sus entrenamientos y, cuando se consiga la licencia, jugar sus partidos de competición, algo que ya hace el Córdoba femenino de Primera Provincial. Después podrán usarlo todos los conjuntos de categorías inferiores que la entidad crea oportuno.

En lo que respecta al primer equipo, tendrá que esperar a que se resiembre el césped natural del campo principal, por lo que, según explicó el presidente, "hasta enero o febrero" los de Paco Jémez no se marcharán definitivamente a trabajar al campus de Rabanales.

El acuerdo, según afirmó Manuel Torres, vicerrector de estudiantes y cultura de la UCO, "es prorrogable y ampliable a otros ámbitos". "No tenemos mucho dinero, pero sí capacidad imaginativa", concluyó Torres.