NACIO EN VELEZ-MALAGA EN 1968.

DEBUTO EN PRIMERA EN EL VALLADOLID CONTRA EL ESPANYOL EN 1987. FICHO POR EL REAL MADRID EN 1989. CHOCO CON FLORENTINO Y DEJO EL CLUB BLANCO CON DEL BOSQUE EN EL 2003. DESDE EL 2007 ES DIRECTOR DEPORTIVO DE LA REAL FEDERACION ESPAÑOLA DE FUTBOL (RFEF).

Tuvo que convivir con Luis Aragonés nada más aterrizar en la dirección deportiva de la RFEF, cargo que no existía antes de su llegada. Lo hizo sin sobresaltos para saborear la Eurocopa del 2008. Antes de ese logro ya había elegido como seleccionador a Vicente del Bosque, con quien había convivido durante 15 años en el Real Madrid. Su sintonía es perfecta, como ambos reconocen, y está cerca de renovar otros cuatro años para continuar un trabajo para el que se mira más en el espejo del Barcelona que en el del club blanco.

--Va usted disparado en un puesto al que llegó sin ninguna experiencia.

--Eso es mérito de los seleccionadores, de los jugadores, de la federación. No es cuestión de apuntarse nada que no sea una realidad deportiva que empieza en los jugadores, en el trabajo culminado bajo la dirección de Luis y Vicente pero fruto de una labor de muchos más años en que se fue sembrando, de gente anónima también que empezó en algún club de cantera o en alguna escuela. Tengo la satisfacción de haber estado en el momento adecuado. No la tuve tanto como jugador, pero tengo claro que los seleccionadores y los jugadores actuales son los verdaderos protagonistas.

--¿Cambia mucho el hecho de trabajar con gente tan distinta como Aragonés y Del Bosque?

--Nadie es igual ni tiene la misma personalidad. Con Luis tuve y tengo una buena relación, de respeto, de saber que tenía una forma de pensar diferente a la de Vicente, una forma de llevar las selecciones con su personalidad diferente, pero con una gran inteligencia. Con Vicente la gente ya sabe que lo tuve de entrenador cuatro años, le conozco desde hace más de 20 años, cuando yo llegué al Madrid, y tengo con él una relación muy estrecha. Los dos nos conocemos muy bien y estaba claro que íbamos a trabajar muy a gusto uno al lado del otro. Pero, sinceramente, cuando alguien me nombra a Luis solo me inspira respeto. Hizo las cosas muy bien. No creo que haya ninguna cuestión negativa ni criticable.

--A usted sí se le criticó que eligiese al actual seleccionador antes de saber qué iba a pasar en la Eurocopa.

--La elección estuvo hecha en tiempo y forma. Los plazos establecidos fueron los lógicos y razonables. No se podía esperar a que acabase el Europeo de una forma o de otra para ponerse a buscar seleccionador si el que había se iba. Un club no se puede poner el 30 de junio a buscar un entrenador. Se ha ido gente como Luis, Santisteban, Sáez, gente que llevaba muchísimo tiempo y ese tránsito se ha hecho de una forma lógica.

--La herencia está ahí y la forma de administrarla ha sido ejemplar.

--Aquí nadie ha sido protagonista exclusivo del triunfo. Ha sido el triunfo de mucha gente y nadie ha dado un paso al frente para decir: "Yo soy más que nadie". Me da la sensación de que se ha transmitido al exterior que hay una planificación, una base y un trabajo ejemplar.

--Los jugadores más representativos de la selección han sido los primeros en resaltar el papel definitivo de Aragonés para encontrar el camino.

--Es cierto y es justo. Siempre lo vimos, tanto Vicente como yo y los dirigentes de la federación, desde el lado positivo. Sabemos que hizo un trabajo magnífico y no ha habido fractura. Escuchar a los jugadores hablar como hablan de Luis es una satisfacción enorme. Sus opiniones durante el Mundial fueron absolutamente respetables. Fueron opiniones de un exseleccionador que ejercía como comentarista en televisión. Vicente fue el primero en admitirlo con normalidad. Estamos por encima de ese tipo de polémicas.

--Lo que a usted no le gusta es esa expresión de tiqui-taca que se puso en circulación precisamente en la anterior etapa.--Me hace gracia eso del tiqui-taca porque nadie sabe explicar exactamente lo que es. Lo que sí es verdad es que estos chicos tienen su personalidad futbolística, su forma de ser, unas características que había que potenciar también en la selección.--Y la impronta del Barcelona.--La impronta del Barça, la experiencia de saber de dónde venimos. Nosotros representamos a todo el fútbol español, aquí vienen chavales también del Villarreal, del Depor, del Athletic, del Sevilla, del Atlético en todas las categorías y estamos abiertos a todo. A partir de ahí, el reflejo en la selección del juego, del estilo del Barcelona, es un hecho porque son siete u ocho jugadores siempre. Eso es así. Cuando yo digo que esta selección representa también unos valores de otros clubs, hay quien salta diciendo: "Mira, ya está con su pasado madridista". Pero si ves la sub-16, siete jugadores del Barça; si ves la sub-20, lo mismo; si ves la absoluta, otro tanto. Sin duda alguna, esta selección está marcada por esos jugadores, por esos centrocampistas que son los que marcan nuestra personalidad. Si hay quien no lo quiere entender, yo no puedo hacer nada.--¿Es conveniente esa abrumadora superioridad del Barça y Madrid sobre los demás?--No es bueno y el director deportivo de la federación tiene que transmitirlo así. Una Liga en la que el Barça va por encima del Valencia 24 puntos y el Madrid 19 a falta de nueve jornadas no es la mejor. Son varias miniligas. Una superioridad tan brutal no es buena para la Liga ni para la selección.se puso en circulación precisamente en la anterior etapa.

--Y la impronta del Barcelona

--¿Es conveniente esa abrumadora superioridad del Barça y Madrid sobre los demás?

--Ahora que gana la absoluta parece que les cuesta más a las inferiores.