Al final de la semana más convulsa que ha vivido el Barça de Guardiola, tal vez, en sus tres últimos años ("sí, han pasado muchas cosas", dijo ayer el técnico), aparece el Getafe en el Camp Nou --"si pierdes, dices adiós a La Liga", alertó-- antes de que el campeonato se detenga durante 15 días y la temporada emprenda ya la recta final con tres títulos en juego. El pasado domingo, el Barça empataba en Sevilla, por la noche, mientras volaba de vuelta a casa, se difundía por la Cadena Cope unas acusaciones de dopaje hacia el equipo azulgrana, el martes se le detectaba un tumor en el hígado a Eric Abidal, quien el viernes era operado, mientras sus compañeros intentaban digerir tan brutal noticia.

Y hoy vuelve el fútbol, golpeado como está el vestuario por la enfermedad que ha frenado a Abidal. No estará Abidal esta noche. Tampoco Puyol ("ha mejorado en estos dos días, esperamos que aproveche ahora el parón", dijo Guardiola), ni Pedro, la pubalgia le deja en la enfermería, ni Maxwell, a quien unas molestias musculares también le impiden jugar contra el Getafe. Messi, en cambio, realizó ayer el primer entrenamiento de la semana con el grupo y sí estará sobre el césped, al igual que Alves y Adriano. Con una noche para que Bojan se reinvidique --"el gol de Sevilla le ha ayudado mucho", precisó el técnico azulgrana-- y para que Milito demuestre que sigue siendo útil para el grupo.

Por si acaso, Fontás, un joven del filial, ya estará en el banquillo. "Está más que preparado, ha hecho una progresión excelente", subrayó Guardiola destacando que "puede jugar tanto de central como de pivote defensivo". Con los 16 que tiene disponibles del primer equipo más Fontás y Montoya, un agresivo lateral derecho, se presenta en la última etapa de la Liga antes del parón.

"Es el típico partido que te quita una Liga", advirtió el técnico del Barcelona, temeroso de que "tantas cosas" que han sucedido durante esta semana alteren al Barça. "A partir de ahora todo es caixa o faixa , si no ganamos el partido con el Getafe, un equipo que siempre nos crea dificultades, podemos decir adiós a la Liga", reiteró Guardiola con energía. La misma que empleó para defender al equipo y, por supuesto, al club, de las acusaciones de dopaje. "Es una pregunta para la Cadena Cope y para el señor Florentino Pérez. Cuando ellos se pongan de acuerdo, ya nos avisarán", dijo en un mensaje más institucional que deportivo porque colocaba en el centro del escenario al presidente del Real Madrid en todo este tema.

"Hablo de Florentino porque él es el presidente, el máximo responsable del club, no el utillero ni nada inferior". Hecha esta precisión, Guardiola separó claramente la actitud del presidente con respecto a la posición de los jugadores del Madrid. "Quiero dar las gracias a Iker Casillas y a todos los jugadores por su comportamiento maravilloso", dijo Guardiola, enfatizando la palabra "jugadores" tras confesar que "lo de Abi te pone en tu sitio".