Se han ido dos símbolos del madridismo moderno (Raúl y Guti) y en Valdebebas, la ciudad deportiva del Real Madrid, no se adivina desde hace muchos años ningún talento nuevo por descubrir. Es como si la cantera del equipo merengue se hubiera agotado con Iker Casillas, que debutó en 1999. Alvaro Arbeloa y Esteban Granero son los otros dos canteranos del portugués Mourinho. Adán, el tercer portero, es el último vestigio que procede de una cantera que solo produce jugadores para los demás equipos.