El portugués José Mourinho, desde hoy nuevo técnico del Real Madrid, ante las preguntas sobre si practica un fútbol "defensivo" que puede no gustar a los aficionados de su nuevo equipo, se ha defendido señalando que "en el fútbol, por suerte, hay más personas inteligentes que no inteligentes".

"Cuando se repite una mentira muchas veces, para las personas inteligentes esa mentira será siempre una mentira; para los no inteligentes esa mentira se transforma en la verdad. Por suerte, en el fútbol hay mas personas inteligentes que no inteligentes. Por esta razón he entrenado al Oporto, al Chelsea y al Inter", dijo un tajante Mourinho.

El técnico portugués, antes, había recordado que en su trayectoria como entrenador ha jugado tres finales de competición europea (Oporto e Inter de Milán), una de Copa de la UEFA y dos de la Liga de Campeones, y ganado "las tres y marcando ocho goles en los tres encuentros".

"Una cosa es la organización de juego, otra el juego defensivo. Cuando un equipo esta organizado defiende muy bien, puede jugar con muchísimos jugadores de ataque y jugar bien defensivamente. Un conjunto que juega con Pandev, Eto'o, Milito, Thiago Motta, Sneijder, es un equipo que juega con cinco jugadores ofensivos pero defiende bien y lo hace porque un entrenador es un gran entrenador", no dudó el apuntar.

Mourinho tampoco dudó en definirse como un entrenador que "mejora todos los días": "Es muy importante tener la humildad de aprender todos los días y yo aprendo todos los días. Seguro que soy mejor entrenador tras los dos años en el campeonato italiano. Un entrenador es mucho mas rico, mucho mas culto tácticamente cuando trabaja en campeonatos diferentes".

También quiso quitarse la fama de "provocador" que se le atribuye: "No lo soy, sí soy un trabajador, una persona que trabaja mucho, muchísimo; y como todos los que trabajan a mi lado, fundamentalmente los jugadores, pedimos respeto. Si nos tienen respeto perfecto, en caso contrario debo defender a mi grupo; pero provocador no".

Momentos antes había señalado que el próximo entrenador del Inter de Milán tiene "mucha suerte" ya que le ha "regalado la oportunidad de jugar al Supercopa de Italia, la Supercopa de Europa y la Intercontinental, poder conseguir tres títulos".

Para Mourinho su mayor ambición "es siempre el siguiente reto" y ahora es "el Real Madrid": "No cambio ni de motivación ni de compromiso. He dado todo donde he estado y voy a dar todo aquí. Creo haber dado hecho mucho para estar aquí, para llegar a este tipo de trabajo. Llego tras haber ganado todo lo que un entrenador puede ganar a nivel de club".

"No me duermo en los laureles, siempre quiero más. Desde ahora el Real Madrid y yo somos lo mismo, pensamos lo mismo. José Mourinho se adapta su filosofía a los jugadores que tiene. Es lo importante para mí, sacar de los jugadores lo mejor que tienen. Por suerte, son muy pocos los jugadores que he tenido que no han mejorado, los he revalorizado", no dudó en afirmar.

En el ideario de Mourinho, un "equipo debe estar hecho de equilibrios": "Significa jugar bien con y sin balón, jugar bien ofensiva y defensivamente, ser psicológicamente fuertes, ganar partido y sobretodo los decisivos".

"En los partidos decisivos es necesario no sólo calidad futbolística sino principalmente fuerza humana, una fuerza psicológica muy grande, la cual es muy importante en el fútbol actual. Sin ella es imposible ganar títulos y partidos importantes", añadió.

Mourinho, eso sí, no quiso prometer que el Real Madrid llegará "muy alto" en la próxima campaña: "Eso no. Puedo prometer que tras el sorteo de la Liga de Campeones, donde no somos cabeza de serie, el miedo no será nuestro, sino de nuestros rivales; de quienes no han tenido la suerte de eludir al Real Madrid. No quiero miedo en mi vestuario".

"Tras el sorteo, quedan doce partidos para llegar a la final. Por tradición siempre me han tocado los rivales más difíciles, pero la realidad es que el Real Madrid tiene una historia increíble en la Liga de Campeones, pero también negativa en los últimos años en ella. Pero ni lo negativo ni lo positivo cuentan , para nada. Iniciamos de cero", afirmó.

Mourinho también dijo que no le gusta la palabra "obsesión" pero sí la de "sueño": "El sueño de llegar a Wembley (sede de la final de la Liga de Campeones 2010-11), pero sin obsesión. La presión no me asusta, para mi es un factor de motivación y no va a perjudicar en mi trabajo".