A golpe de talón, uno, dos, se llevó el Betis los tres puntos de Córdoba y la ilusión. Uno, el talonazo que pegó atrás Carpintero, como un prebenjamín el primer día que lo ve su padre, dejando la pelota muerta a Pereira en el área para fusilar a Navas. Y dos, el talón que soporta una plantilla de calidad superior con jugadores del corte de Emaná, Goitia y compañía, que son más que suficientes para ganar un partido sin jugar una pizca. Porque el Betis, lo que es jugar, no juega todavía.

Ayer se comprobó el valor del dinero en la ecuación calidad--precio-puntos. Sobre El Arcángel hubo un equipo en formación con nuevo técnico, el verdiblanco, y otro hecho al que le falta el acierto que solo se compra con euros. Además, para más complicación para los de casa, el Córdoba no pudo contar con su máximo goleador y atacante más en forma, Pepe Díaz, ni con su máximo asistente Arteaga, ni a partir del minuto 3 con Rueda, el pivote más estable en aquello del anclaje de medios. Por eso, no fue extraño que un Carpintero sin ritmo de juego, desubicado en el campo, sin tensión competitiva y sin la confianza habitual de su técnico fuera el que tuviera el error que le costó el gol. Demasiado hace con desentonar lo menos posible. Ayer, enfrente tenía una manada, mejor dicho, una emanada . Porque el Betis dirigió su juego desde el principio hacia sus hombres de calidad en ataque, y en concreto apuntó a Emaná. El punta tuvo la potencia, movilidad e intuición necesaria para desestabilizar mentalmente a un Córdoba que se vio desbordado y acomplejado en los primeros minutos. Y no fue para menos.

El primer acto lo controló el Betis a base de toque y calidad hasta que el Córdoba se puso el mono de trabajo para presionarlo en sus primeras líneas. Ahí se acabó el Betis. Mucho tendrá que trabajar Víctor Fernández la disciplina táctica con un grupo de jugadores de alta gama, pero poco trabajados en lo físico y en lo táctico. Y es que si el Córdoba le fue comiendo terreno a los verdiblancos desde el ecuador, poco a poco y de manera machacona, no solo fue por la habilidad de mover piezas que tuvo ayer Lucas Alcaraz, sino porque físicamente, los blanquiverdes están en un plano superior a sus rivales.

En la primera media hora de juego no solo llegó la sacudida del gol de Pereira, un futbolista de otro nivel pero que también deberá adecuarse a los ritmos y destrezas de la Segunda como sus compañeros si quieren aspirar al ascenso, sino las ocasiones de Emaná y un activo Sergio García, que estuvo en todas, pero sin demasiado acierto.

El Córdoba, por contra, se entregó a los disparos de poca potencia, a los remates de cabeza para cumplir y a tratar de adivinar por dónde le entraban los béticos, muy activos durante este primer acto.

LA SEGUNDA PARTE Tras el descanso, Lucas Alcaraz demostró que no solo conoce mejor que Víctor Fernández a su plantilla, es obvio porque el maño debutaba ayer, sino también los códigos de la categoría. El técnico del Córdoba se llevó el partido a lo físico, asfixió a su oponente con una presión muy efectiva adelante y lo dejó sin el balón. Estas circunstancias, sumadas al cambio de sistema y la expulsión de Rivas, en el minuto 70, hicieron cambiar el partido por completo.

OTRA VEZ EN EL 60 En el minuto 60, Lucas Alcaraz volvió a hacer las variaciones de siempre, pero esta vez con mucho más sentido que en la última cita con el Castellón. Aquel sacrificio de José Vega que pedía la grada le tocó esta vez con la salida al campo de Lizio, que con más movilidad y desborde añadió un plus de peligro a las acciones locales.

Sin embargo, fue Juanjo, en el minuto 52, el que abrió la colección de ocasiones peligrosas en la meta bética. El atacante hizo lo que mejor sabe, controlar de espaldas. Después se giró y probó el lanzamiento, pero se le fue alto. Fue un primer aviso previo a las hostilidades del sesenta en adelante. En el 65´, de nuevo Juanjo protagonizó una de las acciones que pudieron desestabilizar el encuentro. El delantero se fue en velocidad, tras una contra iniciada por Simon, pero después de todo el partido corriendo de aquí para allá y con un esprint de decenas de metros en sus piernas, falló el mano a mano con Goitia, al que trató de sorprender sin éxito por alto. Se palpaba el empate.

LA EXPULSION DE RIVAS Cinco minutos más tarde se cerró el círculo con la expulsión de Rivas, que las estaba ganando todas por arriba. Esta circunstancia, sumada al cambio de sistema que introdujo Lucas Alcaraz con la salida de Asen al terreno de juego (74´), convirtieron lo que parecía un partido fácil para el Betis en un asedio constante sobre su portería.

Los primeros contactos con el meta fueron encarrilados y desde lejos. Las pruebas a larga distancia las solventó todas el portero del Betis. Conforme pasaban los minutos, la confianza del Córdoba iba en aumento y el cansancio del oponente era más evidente con uno menos. Antes de que Goitia se erigiera de nuevo en clave para sostener la victoria de su equipo, Víctor Fernández reforzó el medio en busca de más oxígeno. Pero para entonces, el Córdoba ya controlaba la situación.

La segunda jugada de gol que desperdició el Córdoba fue protagonizada por Javi Flores. El canterano, un tanto perdido entre tantas posiciones y variantes tácticas, se sacó de la chistera una acción individual de calidad en el área que lo colocó cara a cara con Goitia, que le sacó el balón muy ajustadito al palo.

Sin Emaná y Pereira, el Betis se dedicó a perder tiempo y cazar algo a la contra. Enfrente, el Córdoba lo intentó de todas las maneras posibles, pero nunca sin perder la cabeza. Goitia, en el minuto 85´ le sacó otra mano a Asen, que, en el 92´ dispuso de otra ocasión clara para batir al meta bético, completamente solo tras un magnífico pase de Juanjo, pero que adivinó el portero bético.

Ya no hubo tiempo para nada más. Es más que probable que si el Córdoba no hubiera saltado ayer al campo con tantas precauciones mentales, otro resultado se hubiera dado. Sin embargo, demostró que la plantilla ofrece algo más de posibilidades aparte del corsé táctico al que lo somete su técnico en tardes como la del Castellón, y que puede tratar de tú a tú a cualquier rival con un poco más de ambición.

Ayer, a pesar del resultado, la tabla le otorgó un nuevo respiro colocado a cinco puntos todavía de la zona de descenso y con el partido aplazado por delante que disputará el miércoles (21.00 horas) ante el Rayo Vallecano.

- Ficha técnica:

0 - Córdoba CF: Raúl Navas; Gerardo (Asen, m.74), Gaspar, Agus, Fuentes; Javi Flores, Rueda (Carpintero, m.3), Jorge Luque, José Vega (Lizio, m.59); Simon y Juanjo.

1 - Real Betis: Goitia; Nelson, Melli, Rivas, Fernando Vega; Iriney, Arzu; Capi (Nano, m.72), Emaná (Damiá, m.80); Jonathan Pereira (Caffa, m.68) y Sergio García.

Gol: 0-1, M.09: Jonathan Pereira.

Árbitro: Amoedo Chas (Comité Gallego), que expulsó en el minuto 70 al visitante Rivas por doble amarilla. Además, amonestó al local Carpintero y a los béticos Iriney y Capi.

Incidencias: Partido de la vigésima segunda jornada de Liga en Segunda División A, disputado en estadio Nuevo Arcángel, que rozó el primer lleno desde su remodelación, con casi dieciséis mil espectadores, entre ellos algo más de un millar de béticos. Terreno de juego en buenas condiciones. La taekwondista cordobesa María Ballesteros, reciente campeona de España cadete, realizó el saque de honor.