La puesta en escena del Real Madrid en el 2010 ante la afición del Santiago Bernabéu acentuó el cerco al liderato que mantiene ocupado al cuadro del chileno Manuel Pellegrini, reencontrado con la victoria tras el empate en Pamplona en medio de un paisaje invernal.

La prudencia con la que el Real Madrid afrontó el compromiso estaba cargada de argumentos. El Mallorca, con razones, es el equipo revelación del curso. Además, es el cuadro balear un adversario que suele rentabilizar sus visitas al recinto blanco. Sobre todo en la última década, donde ha ganado en cinco ocasiones, incluyendo una eliminación copera.

El Real Madrid prolongó el buen juego de sus últimos encuentros, con el lapsus de Pamplona. Movió el balón con soltura, sobre todo al principio, beneficiado por el dinamismo que otorgan las acciones de Kaká. Se le puso pronto de cara la situación. A los ocho minutos, Higuaín recibió un balón en el vértice del área, buscó el centro y, con la izquierda, en parábola, envió el balón lejos del alcance del israelí Dudu Aouate.

Fue poco antes de la lesión de Van de Vaart. Cayó al suelo el centrocampista, que ha convencido a Pellegrini. Su lugar, a los veinte minutos, lo ocupó Esteban Granero. Acto seguido Kaká pudo marcar con una jugada individual apoyada en una pared con Cristiano Ronaldo que le situó solo ante el meta israelí. Pero lanzó alto.

La falta de puntería fue más evidente en el tramo final de la primera parte. Cuando Cristiano Ronaldo echó fuera un envío de Alvaro Arbeloa, a escasos metros de la meta del equipo visitante, que careció de mordiente y que fue incapaz de rentabilizar las imprecisiones en la medular de Gago y de Xabi Alonso.

Las sospechas generadas por la estrechez del marcador se disiparon en la reanudación. Cuando Esteban Granero empalmó, en el segundo palo, un centro de Higuaín, y ahí nse acabó todo porque ninguno apretó.

FALLECE UN AFICIONADO Antonio Garae García, de 72 años, sufrió un infarto en el estadio Santiago Bernabéu en el descanso del encuentro entre Real Madrid y Real Mallorca, y falleció en la ambulancia que le trasladaba al Hospital de la Paz. El aficionado vivía en Getafe y no era socio.