Después de una semana de vacaciones, la plantilla del Lucena volvió al trabajo en la tarde del pasado lunes con la importante ausencia del entrenador, Alberto Monteagudo, que, con permiso del club, asistió a la inauguración de una calle a nombre de su padre en la población albaceteña de Valdegangas.

Por ello, Manolo Villa fue el que dirigió la sesión, en la que estuvieron igualmente ausentes dos jugadores: Oscar Ventaja, que aún se recupera de su elongación muscular, y Nacho Garrido, que tuvo problemas con un vuelo de Canarias.

Quien posiblemente se despida de sus compañeros hoy será el centrocampista Troiteiro, que al parecer va a volver a su tierra, Extremadura, donde tiene varias ofertas, siendo la más jugosa la del Villanovense, que juega en el grupo II de Segunda B.

Rafael Rojas, director general, ha desmentido que vaya a haber una desbandada en el mes de enero, puesto que "apenas hemos recibido peticiones de nuestros jugadores para marcharse, a excepción de Troiteiro. Posiblemente, salga algún futbolista más, pero tampoco muchos más". Al parecer, quienes también se están planteando la posibilidad de marcharse son los defensas Chico y Pérez, pero siempre y cuando tengan ofertas interesantes de Tercera División.

No obstante, la gran esperanza para salvar la maltrecha economía se llama Jean Sylvain Babin, toda vez que el defensa francés tiene muy avanzadas las negociaciones con el Rayo Vallecano para ser traspasado en este mercado invernal. Se especula un traspaso en torno a los 180.000 euros, que sería suficiente para que la directiva del Lucena se pusiera al día con los jugadores y cuerpo técnico.

El francés comentaba ayer que "son ciertos los rumores que circulan por ahí, pero yo he vuelto al trabajo con mis compañeros a la espera de que salga algún equipo interesante. Mi representante me dice que efectivamente puede haber algo en los próximos días, pero de momento yo estoy centrado en mi trabajo y preparando el próximo encuentro, que es muy importante porque podemos dar un salto en la clasificación".