Mientras Javier Clemente se ofrece para entrenar en Polonia, un andaluz de Utrera y un murciano de Cieza protagonizan esta tarde el casi derbi vasco de la Liga. Joaquín Caparrós se ha adaptado tan bien al Athletic, donde anda por su tercera temporada, como José Antonio Camacho a Osasuna, al que salvó del descenso en un espectacular fin de campaña la temporada pasada. Ambos han tenido que cruzar la península para encontrar la horma de su zapato, sendos equipos que parecen haber sido hechos a su medida. Nadie espera ver hoy un duelo de finura, al Brasil del 70 contra la Holanda del 74, pero sí a dos equipos peleones darlo todo.

Si Caparrós destacó ayer el "carácter" y la "bravura" de los equipos de Camacho, el exseleccionador español afirmó que Athletic y Osasuna son dos conjuntos "muy parecidos en muchas cosas", reconoció ayer el técnico murciano, que no cuenta con Pandiani ni Aranda, sus delanteros fetiche. Dady o el desterrado Portillo pelean por acompañar a Camuñas.

Osasuna está en la zona tranquila pese a haber perdido fuelle en el último mes, pero Camacho no quiere comerse los turrones con el sabor de una derrota sabiendo que tras las uvas aguarda el Madrid. Igual le pasa al Athletic, que vivirá las Navidades más tranquilas en muchos años: lucha por plazas europeas y ya está en dieciseisavos de la Liga Europa, pero San Mamés no ve ganar a los leones desde octubre.