La edición más lluviosa que se recuerda de la Media Maratón de Córdoba fue, pese a todo, un año más la fiesta anual de los atletas cordobeses de cualquier edad. Cerca de tres mil deportistas se atrevieron a las 10 horas a iniciar la segunda media maratón andaluza por el número de participantes.

La lucha habitual contra el crono pasó en esta ocasión a un segundo plano ante las adversidades que tuvieron que superar todos los participantes. Una de las que más sufrió fue la primera cordobesa en la meta, Loli Jiménez, ya que corrió con el brazo derecho protegido por un vendaje al tener un problema en un tendón. La actual miembro de la Junta Directiva del club Córdoba 2016 quiso dar ejemplo sufriendo como la que más.

El primer cordobés en la meta, Javier Montenegro, se quejó de que por culpa de la climatología "en ningún momento pude correr a gusto. He estado siempre bloqueado, no entrando apenas nunca en calor".

Por su parte, la primera atleta provincial, Inma Cantero, apuntó que debido a la lluvia "he visto menos gente que otros años en las calles animándonos. Ha sido una pena pues a todos los atletas nos gusta que nos ayuden con sus aplausos".

El mejor atleta provincial, Brahin Boulla, señaló tras acabar la carrera que "hasta el kilómetro quince he pasado frío cierto. El tiempo ha deslucido una carrera tan bonita como es la cordobesa".

A Córdoba llegaron como todos los años centenares de atletas llegados de otras provincias. El jienense Emilio Vizcaíno, que corrió hace varias semanas la Maratón de Nueva York, dijo que nunca había corrido lloviendo y que le había gustado la experiencia. Seguramente no muchos atletas más estarán de acuerdo con él.

Al final de la prueba llegó el momento del descanso y de la recuperación. Nunca como este año hubo más visitas a la sala de los fisioterapeutas, los cuales tuvieron un trabajo ímprobo a lo largo de la mañana.

Tras la extensa entrega de trofeos volvió a quedarse sola la IDM El Fontanar. La mayoría de los atletas no se llevaron premio alguno pero se marcharon a sus domicilios con la satisfacción de saber que han terminado una de las ediciones de la media maratón más duras de la historia. Seguro que la mayoría de ellos ya piensan en volver en la edición del año 2010.