El Girona se presentaba en Córdoba con tres victorias en los últimos cuatro partidos sumando once goles a favor y siete en contra. El relevo en el banquillo parece, en principio, el detonante de esta reacción del equipo catalán. Por su parte, el Córdoba se presentaba con unos números impresionantes en casa, con los últimos cuatro partidos sin conocer la derrota, con dos victorias y dos empates, y sin encajar gol en los dos últimos partidos. El Girona apostó por un fútbol en el que la posesión del balón le otorgó algunas situaciones peligrosas en el área cordobesista. Su pareja de medioscentros Matamala y Dorca monopolizaron durante muchos minutos el protagonismo en el juego visitante. En esta primera parte al Córdoba le costó mantener la posesión del balón y buscar situaciones por fuera que podrían otorgar opciones de peligro en la puerta rival.