El Pozoblanco logró arrancar un punto del Blas Infante en un partido con mucha lucha pero poco futbol. Ayamonte y Pozoblanco ofrecieron una primera parte bastante trabada, con muchas faltas y algunas imprecisiones en el juego. A pesar de ello, ya en el primer minuto el Pozoblanco gozó de su primera ocasión de juego, por mediación de Obregón, pero su remate de cabeza se fue rozando el travesaño.

Tras este primer acercamiento, ambos equipos se acomodaron sobre el terreno de juego y los ayamontinos dejaron todo el peso del partido sobre los pozoalbenses, cediéndoles el control del balón y gran parte del campo. Sin embargo, fueron los onubenses los que acabaron gozando de las mejores ocasiones de gol gracias, en gran parte, a las jugadas a balón parado.

No fue hasta la media hora de juego que los locales lograron adelantarse en el marcador. Era el minuto 30, cuando una jugada por la derecha de Luis Ligero acabó con un centro al punto de penalti y allí, Diego Gómez tocó el balón con la mano al intentar despejarlo. El colegiado no dudó en señalar la pena máxima y Luis Zambrano batió a Díaz para poner el 1-0 en el marcador.

Tras el gol, el Pozoblanco apretó un poco más. Ya en el descuento, los de Carrasco lograron empatar el partido con una jugada ensayada.

En la segunda parte, el futbol desapareció de escena y dio paso a una dura lucha sin premio.