Monteagudo acabó muy disgustado con la resolución del encuentro de ayer en Sevilla, hasta el punto de calificar a este deporte como "muy cabrón" por estas circunstancias. "Hoy --por ayer-- es la peor derrota del mundo, por el esfuerzo tras un partido muy trabajado, con uno menos, por el gol y por ser una falta rigurosa. Los jugadores están dolidos". Para el técnico lucentino, su equipo mereció más: "En la primera mitad si nos hubiéramos ido con 0-2 no hubiera pasado nada, y en la segunda teníamos el partido controlado. Con uno menos no pasamos por apuros e incluso salimos con sensación de peligro al ataque. Al final en el minuto 94 tuvimos una jugada desafortunada y nos volvemos de vacío".