En el fútbol se vive del presente. Nadie recuerda el objetivo inicial del equipo en el mes de julio. Córdoba es una ciudad exigente en todos los aspectos, pero capaz de reconocer el trabajo, esfuerzo y sacrificio de la plantilla hasta el momento. Ha pasado el primer cuarto de liga y por ahora la situación es tranquila. Hay que continuar el trabajo, mejorar como visitante y seguir progresando. Pero esta mejora debe ser en facetas que el equipo por ahora no tiene. Todo esto se debe construir desde la intensidad que el equipo demuestra en cada partido, el orden táctico y la solvencia a balón parado. Hasta el momento es el aspecto más rentable en el juego ofensivo del equipo. Y este aspecto son horas de trabajo durante la semana. Creo que a todo ello contribuye la implicación de la afición, con su presencia domingo tras domingo en un estadio que hasta ahora es un fortín.