La natación sincronizada, que el miércoles ganó su primer título de campeona del mundo, volvió a dar ayer una nueva medalla a España, esta vez la quinta y de plata, al proclamarse Gemma Mengual subcampeona del mundo individual en estilo libre en el Mundial de Natación de Roma.

La nadadora catalana (Barcelona, 1977) confirmó, sin embargo, sus peores augurios, al comprobar de nuevo en las piscinas del Foro Itálico de Roma cómo, estando Rusia presente en la competición, no hay casi nada que hacer para poder llegar a convencer a los jueces de que la propuesta española merece un oro.

"Estoy un poco decepcionada porque era mi oportunidad, estaba claro que esta vez sí podía ganarla. Los jueces son los que no han querido, si fuera por el resto de la gente supongo que hubiera ganado yo", dijo.