La violencia en el fútbol cordobés ha cobrado protagonismo en las últimas semanas. Si hace dos jornadas fue el autocar del Nueva Carteya el que sufrió el vandalismo tras un partido en Moriles, en este pasado fin de semana las agresiones han persistido en los campos de fútbol teniéndose que suspender varios encuentros en categoría sénior, según desveló ayer el periódico digital www.minuto90.com .

En Regional Preferente, el colegiado del partido entre el Higuerón y Las Palmeras se vio obligado a suspender el choque en el minuto 13 por peligrar su integridad física. Así lo reflejó en el acta: "El partido fue suspendido debido a que en una jugada en la que amonesté al jugador número uno de Las Palmeras, me amenazó", con expresiones tales como "te cojo y te reviento". En el mismo instante, el jugador número cuatro, ya amonestado también, le insultó, pero "no pude sacar la tarjeta roja porque mi integridad física estaba en juego. También, estos futbolistas junto a más jugadores se encontraban acosándome, teniendo que llamar a mis asistentes para suspender el partido". Tras no calmarse los ánimos "tuve que suspender el partido".

Una vez que el partido se aplazó, el entrenador local, según el árbitro, "abrió la puerta y me agredió, golpeándome con un puñetazo en el pecho, teniendo que acudir más personas para retirarlo (incluyendo la policía). También reflejar que a mi asistente segundo, el jugador dorsal número diez del equipo visitante lo insultó", con expresiones tales como "te voy a matar".

Pero no queda ahí la cosa, la Primera Provincial tampoco se libró de los actos vandálicos. En el Grupo I, el partido entre el Vespertina Hornachuelos y el Ciudad de Lucena fue suspendido por Martínez Cosano. Según su relato, "en el minuto 60, estando el balón en el área del equipo de Lucena, situada a la izquierda de los banquillos, y en posesión del portero del Ciudad de Lucena, todo ello cuando al tener el balón el portero, el delantero del Hornachuelos le da un golpe y ambos se encaran". En este instante, el colegiado indica que "tras la expulsión de ambos se forma una tangana entre ambos equipos y con empujones hacia mi persona, por ello suspendo el partido, peligrando nuestra integridad física".

La jornada se culminó con los incidentes producidos en el choque que enfrentaba a los líderes del Grupo II de Primera Provincial. En el partido entre el Villaviciosa y el Alcázar, el árbitro Díaz Reyes relata en el acta que "en el minuto 47 de la primera mitad doy por suspendido el partido por los siguientes motivos: después de que el portero del Alcázar toque el balón fuera del área, cortando una ocasión de gol para el equipo local, y cuando voy a sacar la tarjeta roja, alrededor de mi primer asistente se crea una tangana en la cual intervienen ambos equipos y gente de la grada, del equipo local del Villaviciosa". Tras esta situación, el colegiado intentó calmar el ambiente, pero "doy por finalizada la primera parte y una vez en la puerta del vestuario, veo que el segundo entrenador del Alcázar es achuchado en el pecho por parte de un aficionado local y parte de la grada se viene hacia el vestuario, tanto de los árbitros como de los equipos, con los ánimos calientes. Y como no se me asegura la integridad física, ni tanto de nosotros, el trío arbitral, ni del equipo visitante, el Alcázar, me veo en la obligación de suspender el partido".