El Barça de las excelencias y de los récords, con un fútbol sublime e imparable, adornado con la clase de sus cracks y el trabajo de todos arrolló al Deportivo (5-0) para seguir a ritmo de récord en su escalada hacia el título liguero, justo en el ecuador de la competición.

Después de 19 partidos, hay que mirar clasificaciones históricas para ver dónde esta este Barça. 50 puntos sobre 57 posibles, 59 goles (más de 3 de promedio por partido), números de récord para un equipo que parece lanzado hacia el título.

Es difícil que un equipo juegue con la intensidad y el acierto que mostró el Barça, especialmente en el primer tiempo. Marcó tres goles, pero pudo conseguir al menos cuatro más, en 45 minutos de exhibición ante la cual nada se puede hacer.

Por fútbol, por goles, por puntos y por estado de ánimo. El Barça sigue en estado de gracia. A los jugadores del Depor el balón apenas le duraba unos segundos en los pies. El Barça recuperaba y creaba. Antes de inaugurar el marcador, Samuel Eto´o tuvo muy cerca el gol, pero cruzó demasiado ante la salida del meta. Y en el minuto 21, Messi culminó una acción individual para abrir la goleada.

Seis minutos más tarde, un centro con el exterior del pie de Alves permitió a Henry acertar de nuevo (2-0); Messi no se creyó el centro del brasileño en el 34 y Keita remató alto en el 35.

En plena exhibición de los azulgrana, Eto´o regateó a Aranzubia, pero se quedó sin ángulo de remate (m.41), pero un minuto después, el camerunés aprovechó un rechace de Aranzubia, tras un buen remate de Keita, para cerrar el 3-0 en los mejores 45 minutos de la temporada.

Como ya ha ocurrido otras veces este año, el Barça se dedicó a regular su esfuerzo en el segundo tiempo. Con Iniesta en la construcción, los azulgrana tuvieron más velocidad de ejecución y en los 19 minutos en los que el albaceteño estuvo en el campo, su equipo marcó un par de goles más.

En el 4-0, habilitó con un pase a Xavi, el pase de la muerte permitió a Henry marcar su segundo tanto. El espíritu del Barça quedó reflejado en la jugada del 5-0. Iniesta aprovechó una incursión de Puyol, quien realizó un control orientado y forzó un penalti.

Al final, el Barça redondeó una noche perfecta. Un 5-0, 50 puntos, 15 puntos sobre el segundo y 59 goles marcados.