Si el gol de Javi Moreno que Gómez Liarte anuló en Baza prendió la mecha del malestar arbitral en el seno del club blanquiverde, la actuación del cartagenero Martínez Martínez en el pasado Córdoba--Algeciras ha hecho estallar el polvorín de la paciencia de la plantilla cordobesista. El malestar es extremo, hasta el punto de que el capitán blanquiverde, Alesandro Pierini, calificó ayer de "pésimo" el arbitraje de Adolfo Martínez Martínez, y no dudó en considerar que "parece que los árbitros persiguen al Córdoba". Javi Moreno tiró más madera a la hoguera al pedir al club que "haga algo" al respecto. Por lo pronto, la entidad sopesa la posibilidad de recurrir la tarjeta que vio y que le impedirá jugar ante el Talavera. Precisamente la cartulina amarilla que vio el delantero es uno de los puntos negros en la actuación del colegiado. Según Javi Moreno, "no podré jugar en Talavera por una tarjeta injusta. Al que le hacen falta es a mí, pero se que no me perdonan una y tengo que pelear contra eso".

La queja de los blanquiverdes no se limita a acciones, sino a actitudes arbitrales. Pierini considera que Martínez Martínez estuvo "desde el primer minuto contra nosotros, riéndose alguna vez". Su versión la corroborara y la completa el debutante Mariano Fernández: "Le faltó al respeto a Carrión y trató irónicamente a los compañeros". Tanto es así que Javi Moreno califica de "raro" el comportamiento del murciano, al tiempo que considera que el colegiado actuó "con prepotencia y chulería".

Pero lo más preocupante para el plantel es que la situación no es puntual, sino que se está convirtiendo en un hábito. "No es la primera vez que el árbitro condiciona el partido", indica Pierini, tal vez rememorando los tantos anulados a Javi Moreno ante Aguilas y Baza. "Un árbitro se puede equivocar", añadió, "pero hay cosas que no puede hacer".

El hecho de que Martínez Martínez sufriera un aparatoso accidente de coche en la víspera del choque (su vehículo quedó siniestro total, aunque él no sufrió daños) también ha sido comentado en el vestuario, y las conclusiones son diversas. Mientras Mariano Fernández entiende que "eso no es excusa, ya que si es profesional, dentro del campo debería olvidarlo todo", Javi Moreno considera que tal vez no debería haber arbitrado: "Si me llega a pasar a mí yo no hubiera jugado".

La conclusión global de todo el asunto arbitral la ofrece un Pierini ciertamente explicativo: "Si un árbitro duda casi siempre favorece al de casa. Esto es así, tanto en Primera División como en Italia. Pero aquí sucede lo contrario. Fuera de casa nos quitan goles, pero en casa es aún peor".