Enrique Orizaola no ha dejado pasar el tiempo y ayer mismo se reunió con los jugadores en el vestuario. Era una cita que había preparado el día anterior después de consultarlo con Miguel Angel Portugal.

Pero lo curioso fue que algunos jugadores no estaban informados de ello y se marcharon nada más finalizado el entrenamiento, por lo que fueron avisados por el móvil para que retornaran a El Arcángel.

La reunión no fue excesivamente larga y Orizaola se hizo acompañar por Antonio Rodríguez-Carretero y Rafael Rodríguez Aparicio, vicepresidentes del consejo de administración. El presidente fue el que dirigió a la plantilla para transmitirle "el ánimo" del consejo hacia el trabajo que están llevando a cabo, reconociendo que los jugadores "son conscientes de lo que hay que hacer para sacar las cosas adelante".

Las cuentas que se hace Orizaola son claras. El resurgir del equipo pasa "por ganar el domingo al Alavés". Se apoya en la calidad de la plantilla cordobesista y en que la situación no es "especialmente peligrosa", recordando que en el mes de diciembre se vivió una situación parecida y los jugadores "la superaron".

"APOYO DE LA AFICION" El presidente cordobesista sabe perfectamente que el encuentro contra los vitorianos es fundamental para los intereses de su equipo. Un nuevo tropiezo complicará las cosas en gran medida. Por eso, Orizaola pide "el apoyo" de los aficionados. "Son libres de expresarse. Pero la mejor forma de sacar esto adelante es estar unidos todos, y la afición es una parte importante del club", dice.

Orizaola no cree que estos momentos sean los más duros desde que llegó a la presidencia del Córdoba. Es más, intenta restarse cualquier tipo de mérito que haya podido conseguir, señalando que la posición del equipo "es la misma que cuando llegué".

Precisamente, por los últimos avatares que están rodeando al club se esperaba que el presidente mantuviera algún tipo de contacto con los tres principales accionistas de la SAD. Un hecho que fue negado en rotundo por Orizaola y que parece que tampoco se vaya a producir en breves fechas.

El presidente hace sus cuentas y se alegra porque "llevamos diez equipos por abajo", pero tampoco es ajeno a que un tropiezo contra el Alavés "nos complicaría más las cosas".